La Nueva Circular de Bloques
¿Qué
ocurre cuando una sociedad desea adquirir un gran
paquete de acciones de otra compañía?
Constantemente observamos en la prensa numerosas noticias
referentes a movimientos de capital de unas sociedades
a otras. La operativa para llevar a cabo estas operaciones
es distinta a la habitual (en el caso de una simple
operación de un inversor individual, probablemente
se realizaría en el Mercado Continuo o Fixing)
ya que se ejecutaría a través del mercado
de bloques o mediante una operación especial.
En el presente artículo vamos a centrarnos
en el primer caso, el mercado de bloques, dejando
para otra ocasión la operativa de una operación
especial. Así, veremos las principales características
de esta modalidad de contratación y las modificaciones
y los cambios que se han producido en este segmento
como consecuencia de la reciente aprobación
de la Circular 3/2008 de Sociedad de Bolsas.1
La contratación del mercado de bloques se lleva
a cabo mediante el Sistema de Interconexión
Bursátil Español (SIBE), es decir, se
trata de una contratación electrónica
en la que el vendedor introduce la operación
(previamente acordada) en el SIBE y el comprador la
confirma. A diferencia de otras modalidades de contratación
en las que la negociación se realiza de forma
multilateral2 , en este caso la negociación
se efectúa de forma bilateral donde dos intermediarios
(o uno sólo en el caso de una aplicación)
acuerdan una transacción de un número
determinado de títulos a un precio prefijado
siempre que se cumplan los requisitos de volúmenes
y precios que se establecen para acceder en cada caso
a la condición de bloque. Es decir, se trata
de operaciones de gran volumen de títulos pactadas
entre intermediarios y difundidas al mercado.
Algunas de las características más importantes,
además de las comentadas anteriormente, son
las siguientes: el mercado de bloques permite comunicar
las operaciones desde las 9 hasta las 17.30 horas3
(no existen primeros precios o precios de cierre),
las unidades de precio (tick) se expresan con seis
enteros y dos decimales, los precios de este segmento
no se tienen en cuenta a la hora de calcular el precio
máximo, mínimo y precio medio ponderado
de cada valor y sólo podrán introducirse
órdenes válidas para un día y
procedentes de un único ordenante, quedando
expresamente prohibidas las agrupaciones.
Como ya hemos comentado anteriormente, para poder
realizar operaciones de bloques es necesario cumplir
una serie de requisitos en cuanto a precio y volumen
mínimo. Éstos dividen el segmento en
dos modalidades, los bloques convenidos y los parametrizados.
En este sentido, y fruto de los criterios establecidos
por la Directiva 2004/39/CE, de 21 de abril de 2004,
relativa a los Mercados de Instrumentos Financieros,
y por el Reglamento (CE) No 1287/2006, de 10 de agosto
de 2006, por el que se aplica la mencionada Directiva,
se aprobó la Circular 3/2008 de modificación
de las normas del Sistema de Interconexión
Bursátil en lo relativo a la contratación
de bloques, la cual tiene por objeto realizar una
serie de modificaciones en las Normas de Funcionamiento
del Sistema de Interconexión Bursátil
como la modificación de los importes mínimos
para la contratación de bloques convenidos
y bloques parametrizados y la ampliación de
la modalidad de contratación de bloques convenidos
a todos los valores que se negocien en el Sistema
de Interconexión Bursátil4
.
"Actualmente
pueden ser negociados en el mercado de bloques todos
los valores que se negocien en el Sistema de Interconexión
Bursátil"
Antes de la entrada en vigor de dicha
norma las características eran las siguientes:
- Bloques convenidos: Valores incluidos
en el IBEX-35. Se permitía comunicar operaciones
con una variación del +/-1% sobre el punto
medio de la horquilla de la mejor posición
de compra y venta de la Contratación Principal
y con un volumen efectivo superior a 600.000 euros
y al 2,5% del efectivo medio diario contratado en
el mercado de órdenes en el último trimestre
natural cerrado.
- Bloques Parametrizados: Todos los
valores. Se permitía comunicar operaciones
con una desviación de hasta el 15% con respecto
al precio estático del valor y con un volumen
efectivo superior a 1.200.000 euros y al 5% del efectivo
medio diario contratado en el mercado de órdenes
en el último trimestre natural cerrado.
Actualmente
pueden ser negociados en el mercado de bloques todos
los valores que se negocien en el Sistema de Interconexión
Bursátil5 . De igual manera, continúan
existiendo dos modalidades pero con unos requisitos
de precio y volúmenes diferentes. Así,
en la modalidad de Bloques Convenidos, a pesar de
que las variaciones el precio son las mismas (+/-
1% sobre el punto medio de la horquilla de la mejor
posición de compra y venta de la Contratación
General) el importe efectivo exigible, que está
en función del volumen medio de contratación
diaria (VMCD) del valor de que se trate en el último
año natural cerrado, se rige según el
siguiendo cuadro:

En
la modalidad de Bloques Parametrizados se permite
comunicar operaciones con una desviación de
hasta el 15% con respecto al precio estático
del valor (para valores de Contratación General
y Fixing) y con un volumen efectivo que deberá
alcanzar, como mínimo, 500.000 euros y representar,
al menos, un 5% del volumen medio de contratación
diaria del valor de que se trate. Como vemos, la restricción
en cuanto al precio es la misma, sin embargo el volumen
efectivo mínimo se reduce de los 1.200.000
€ a 500.000€, manteniendo en el 5% el mínimo
del volumen medio de contratación diaria.
Hemos
observado, que a pesar de las modificaciones introducidas
en los últimos meses, el mercado de bloques
continúa siendo una de las vías disponibles
para realizar operaciones con un volumen de títulos
relevante y permitir así realizar operaciones,
entre otras, de movimientos de grandes paquetes accionales.
NOTAS:
1
El día 28 de julio de 2008, la Comisión
de Contratación y Supervisión de la
sociedad Sociedad de Bolsas, S.A., aprobó la
Instrucción Operativa 91/2008 por la que se
fijaba la fecha de aplicación de la Circular
3/2008 a partir de día 29 de julio de 2008,
inclusive.
2 Se denomina negociación
multilateral a aquella forma de contratación
en la que las operaciones son el resultado del cruce
de las diferentes órdenes de compra y de venta
introducidas por los distintos miembros del mercado.
3 Si un valor está en Subasta
por Volatilidad, no podrán realizarse operaciones
de bloques durante este periodo.
4 Con la excepción de los
valores negociados en el segmento de negociación
de warrants, certificados y otros productos que mantienen
su régimen especial recogido en el apartado
6 de la Circular 1/2002.
5 Para el caso de los Fondos Cotizados,
atendiendo a la liquidez de cada uno de los productos,
se podrán establecer requisitos de precio y
volumen distintos de los establecidos con carácter
general.
Leticia
Castaño
Departamento
de Mercado y Sistemas de Liquidación


Es hora de sacar la artillerķa pesada
Como era de esperar
en la reunión de noviembre del G20 con algunos
países invitados y con dos instituciones como
el FMI y el Banco Mundial no se refundó el capitalismo.
Sencillamente, sirvió para hacer una muy lucida
sesión de fotos y para redactar un comunicado
pleno de buenas intenciones con las habituales llamadas
a “reforzar la cooperación internacional”,
“reformar la regulación” y “promover
la integración de los mercados financieros”.
Al menos, se acordó una fecha para la próxima
reunión que se celebrará el 30 de abril
en Reino Unido.
Para estar en esta cumbre mundial España luchó
y ganó una batalla diplomática, pero nuestro
gobierno no ha de pararse ahí. Ha de pelear porque
su voz se escuche en los equipos de trabajo que están
cocinando las propuestas que se presentarán en
la reunión del Reino Unido en la que el anfitrión
será el primer ministro británico Gordon
Brown. Estar en esos equipos sí que supone un
verdadero reconocimiento internacional, pues conlleva
la posibilidad de remodelar el sistema económico.
En ese foro España
puede y debe aportar su modelo de supervisión
bancaria dirigido por el Banco de España. Un
modelo que se definió después del hundimiento
e intervención de Banesto y que se caracteriza
por su rigurosidad en el control de riesgo de las entidades
y por su cercanía. De hecho, su proximidad a
las entidades es tal que en el caso de los 2 grandes
bancos (Santander y BBVA) y de las 2 grandes cajas (Caja
Madrid y La Caixa) existen inspectores “empotrados”
con libre acceso a los ordenadores de las oficinas centrales.
Además, se podría exportar la idea española
del fondo de provisiones “anticíclico”,
que consiste en provisionar conforme crecen los créditos,
aunque no haya morosidad. Así se llena la despensa
para tiempos de escasez. Esta “despensa”
contenía 35.000 millones de euros en un momento
en el que los bancos ya han superado la tasa del 2%
de morosidad y las cajas se aproximan al 3%. Recordar
aquí que el concepto de provisionar con antelación
fue diseñado por el Gobernador Luis Ángel
Rojo y su Subgobernador, Miguel Martín, en 1999
y fue puesto en práctica por sus sucesores, Jaime
Caruana y Gonzalo Gil en el año 2000.
Sin embargo, el trabajo
para remodelar el sector financiero es inmenso y todavía
no ha hecho más que comenzar, pues el sistema
padece una tremenda crisis de desconfianza que ha desembocado
en este histórico otoño en una espiral
bajista. Los activos inmobiliarios y las acciones pignoradas
que tenían los bancos como garantías registraron
una fuerte corrección en su precio lo que condujo
a que el colchón de los recursos propios de las
entidades financieras también se deteriorara
a un ritmo vertiginoso. Para recapitalizarse las entidades
comenzaron a malvender sus activos, lo que todavía
hundió más el mercado de los activos inmobiliarios
y alimentó la velocidad de bajada de las bolsas.
En esa coyuntura algunas entidades optaron por intentar
vender sus derivados de crédito, una herramienta
financiera que se utiliza para cubrirse del riesgo de
impago de un determinado instrumento financiero emitido
por entidades públicas o privadas. Para ello
se paga una prima periódica a una contraparte
que asume ese riesgo. La compra de este tipo de derivados
constituye una práctica habitual cuando se adquiere
una emisión de títulos hipotecarios, pues
el derivado de crédito cubre ante eventos como
la bancarrota o liquidación de la compañía
emisora, la falta de pagos, la rebaja de la calificación
crediticia de la entidad emisora, etc...
El problema es que cuando
cayó el banco de inversión Lehman Brothers,
uno de los principales creadores de mercado sobre derivados
de crédito, las entidades financieras aprendieron
a la fuerza y con horror lo que se enseña en
la universidad en la clase de derivados. A saber, que
los mercados OTC son a veces poco líquidos, que
las valoraciones de los activos son dificultosas y que
donde no haya una cámara de compensación
no debes de jugar, porque si la otra parte incumple
no habrá nadie que lleve la operación
a buen puerto. Por ello, esperamos que entre las propuestas
que se presenten en futuras reuniones del G20 se apruebe
la de creación de una cámara de compensación
para este tipo de derivados, lo que dotaría a
un mercado que mueve 50 billones de dólares anuales
de una red de seguridad. De hecho, distintos mercados
de futuros como la Intercontinental Exchange, el Chicago
Mercantile Exchange, LIFFE y la Deutsche Böerse
han mostrado su interés por crear cámaras
de compensación. Una iniciativa a la que debería
de sumarse Bolsas y Mercados Españoles.
La
incertidumbre que alimentó el círculo
vicioso de pérdida de valor de los activos tuvo
una consecuencia inmediata: se bloqueó el mercado
interbancario, lo que generó un tremendo problema
de liquidez. Como ninguna entidad sabía qué
otras entidades tenían “muertos
en sus armarios” la banca, incluida la
más solvente, empezó a acaparar dinero
como medida de protección, lo que disparó
el euribor en Europa por encima del 5%. Fue en ese momento,
a principios de octubre cuando las economías
occidentales, tal vez ante el desconocimiento de los
ciudadanos, caminaron verdaderamente al borde del precipicio
pues el sistema financiero estaba atascado y no bombeaba
dinero a la sociedad. Gracias al cielo, los bancos centrales
tocaron a arrebato y comenzaron a bombear ellos mismos
liquidez. Además, los gobiernos reaccionaron
con medidas urgentes y efectivas como fue la nacionalización
parcial o total de la banca. Una acción sin precedentes
por su extensión ya que se ha producido en países
tan distintos como EEUU, Reino Unido, Islandia, Holanda,
Bélgica o Alemania, por citar algunos. Sinceramente,
jamás pensé que viviría lo suficiente
como para ver a un gobierno norteamericano nacionalizar
su sistema bancario, pero la magnitud de la decisión
sólo es comparable a la extensión del
problema.
Además, en el
caso europeo se establecía un programa de avales
sobre préstamos para entidades financieras que
acudieran al mercado interbancario. En el caso español
son 100.000 millones de euros los que se avalaran en
este ejercicio y otros tantos en el siguiente. La otra
medida estrella española, la de subastar activos
financieros entre las entidades financieras, ha supuesto
una gran decepción, pues de los 5.000 millones
de euros dispuestos, sólo se adjudicaron 2.115
millones a un tipo marginal del 3,15%. El resto hasta
los 5.000 millones, más otros 5.000 millones
estarán a disposición de la banca en la
siguiente subasta de diciembre. Parece ser que el miedo
a aparecer ante los ojos de la opinión pública
española como escasos de liquidez ha provocado
algunas ausencias en la subasta. Aunque entre el temor
a figurar y el que el efectivo volviera a correr preferíamos
que el dinero volviera a fluir. Curiosamente, los bancos
españoles pidieron en octubre 52.700 millones
de euros al BCE, pero mantuvieron casi 20.000 millones
de euros en la facilidad de depósito del propio
organismo. Un mecanismo de depósito diseñado
para utilizarse de forma excepcional, no de forma permanente
y que se remunera al 2,75%. Si desean comparar sepan
que en agosto de 2007 los bancos españoles tenían
depositado en esa facilidad sólo 47 millones
de euros.
No se trata de dar dinero
a quién no lo pueda devolver, lo que como explicó
el gobernador del Banco de España supondría
cargarse el sistema financiero. Se trata de que los
clientes de toda la vida de las entidades, los que han
descontado efectos, los que han abierto pólizas
de crédito, los que han recibido préstamos
puedan seguir haciéndolo con normalidad, porque
lo que ha hecho en este otoño la banca en este
país es no prestar indiscriminadamente y acumular
liquidez, lo que ha provocado y provocará el
cierre de pequeñas y medianas empresas y el despido
de trabajadores. Y si algún banco deja de ganar
los miles de millones de euros que tiene previsto ganar
en el año, probablemente sus accionistas lo soportaran
y la sociedad en su conjunto lo agradecerá. Además,
la posibilidad de intervenir públicamente los
bancos o cajas que puedan tener problemas debería
de estar entre las opciones posibles del gobierno español.
Por
último, comentar que tras el diseño de
los primeros mecanismos para salvar la crisis financiera
es la hora de trabajar en paralelo por reflotar la economía
real. El bloqueo del sistema financiero se deja notar
y se traduce en una contracción del PIB y en
un incremento constante de la tasa de paro. Es el tiempo
de usar la artillería pesada, de los grandes
planes de estímulo fiscal y de inversión
pública en I+D+i y en infraestructuras. Como
dice Paul Krugman, el nuevo premio nobel de economía,
“con una economía en crisis,
es mejor pecar de exceso de estímulo que quedarse
corto”. En nuestro caso, España
puede romper el límite del 3% del déficit
público en 2009, pero valdrá la pena si
se contiene la crisis y el desempleo se frena en el
15 %. Mi consejo es que si lo consiguen no se emocionen
demasiado. Habremos escapado al colapso, pero no estaremos
a salvo. España tiene una insultante tasa de
fracaso escolar en un país moderno. Sencillamente
no hay relevo de mano de obra técnica. Y ése
sí que es el reto que nuestro país debe
de afrontar con todo lo que tenga en los próximos
20 años. La alternativa es volver al nivel de
desarrollo y de presencia internacional de 1960.
Felipe
José Sánchez Coll
Profesor de la FEBF


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