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A ritmo económico

Es por todos conocidos la importante tradición musical existente en la Comunidad Valenciana. Este sector cultural tiene su origen en la primera mitad del Siglo XIX en las bancas militares, canónigas, etc. y han llegado hasta nuestros días, a pesar de las crisis sufridas a lo largo de estos años de historia. Un colectivo, cuya dimensión se puede acotar por su número de músicos, cercano a de 40.000, integrados en unas 600 sociedades musicales. Constituye un importante sector económico ya que contribuye al PIB con 50 millones de euros y por sus escuelas de formación pasan 60.000 alumnos. Pero su estructura asociativa engloba a 200.000 socios, y no todos son músicos.

La gestión de las Sociedades Musicales (SM) está encomendada a sus Juntas Directivas, las cuales, en ocasiones, no disponen de la formación o visión necesaria para la administración global de la asociación. Por dicho motivo, y dada la relevancia económica y cultural que tiene este negocio, se hace necesaria la formación especializada de los gestores desde diferentes puntos de vista.
Dirección. La asociación debe establecer qué modelo de gestión y organización desea establecer. Según normativa la administración recae en la Junta Directiva, pero pueden existir otros puestos directivos que gestionen de forma efectiva (Presidente, Gerente, Director General, Director Musical,…).

Estrategia. Analizar la situación actual de la SM dentro de su ámbito de actuación para establecer objetivos que hagan crecer y mejorar su posicionamiento en un sector tan segmentado.

Habilidades Directivas. Cuando se tiene que transmitir información a colectivos con diferentes perfiles, es tan importante el contenido, como la forma de comunicarlo. Por tanto, establecer las vías, procedimientos, formas, interlocutores,… permitirá una atención más específica, mejorando la interrelación con los miembros interesados en la marcha de la Sociedad Musical.

Área Económico-Financiera. Al igual que el resto de asociaciones, grupos y/o empresas, se requiere establecer un presupuesto económico-financiero sobre el que tomar decisiones para alcanzar los objetivos estratégicos propuestos. Cerca del 77% de los ingresos de las sociedades musicales proceden de su propia prestación de servicios, procediendo el 23% restante de subvenciones públicas, pero estas últimas se han visto afectadas por los recortes presupuestarios en las Administraciones Publicas. Asimismo, se deben estudiar otras vías de generación de ingresos: patrocinios, mecenazgo y publicidad. Por ello, también se ha de tener conocimiento de técnicas de marketing.

Por otro lado, como todo ente con actividad económica, sea ésta lucrativa o no, se ha de tener en consideración la fiscalidad aplicable, además de la gestión de recursos humanos. Disponer de una política clara de gestión del equipo humano, empieza por conocer los diferentes tipos de contratos y obligaciones que estas relaciones pueden conllevar.

En definitiva, se trata de llevar una gestión más especializada y adaptada a la realidad económico-financiera de las Sociedades Musicales, que permita su continuidad en una economía donde la financiación de proyectos culturales se hace cada vez más compleja. www.febf.org

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