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Calidad, Servicios y Asesores

La creciente liberalización del sector financiero se ha visto acompañada por el paralelo fortalecimiento de la regulación pública, para garantizar la igualdad de todos los participantes del mercado y evitar las prácticas abusivas, a través del establecimiento de nuevos y mejores mecanismos que refuercen la imagen de transparencia del Sistema. De esta forma, se recupera la credibilidad de los inversores, y se facilita el libre acceso y difusión de la información, en igualdad de condiciones y normas de conducta.

La alta gama de productos y servicios financieros, así como la gran complejidad de los mercados exigen un nivel de calidad mínimo a la hora de realizar un asesoramiento financiero profesional. El incremento de participación de los inversores en el sistema financiero, ha hecho necesario acudir a profesionales dotados de las suficientes aptitudes y habilidades, que ofrezcan un servicio con las máximas garantías, tanto de rentabilidad como en la protección de sus derechos.

La Unión Europea no ha quedado al margen de esta realidad, y ya en 1992, se aprobaba la Directiva de Servicios de Inversión, cuya propuesta de reforma se encuentra actualmente en trámites de aprobación. El nuevo texto normativo tiene como objetivo proteger a los inversores, y asegurar el funcionamiento armónico de los mercados de valores, precisos para garantizar la transparencia de las operaciones. En este sentido, las empresas de inversión tendrán que cumplir un conjunto de normas de conducta, y adaptar sus sistemas de gestión y control para mejorar el cumplimiento.

Asimismo, la Directiva establece una serie de obligaciones para garantizar la protección de los derechos de los inversores, respecto de la actividad de las empresas de inversión. Ello se debe, principalmente, porque para desempeñar la actividad financiera, no es necesario contar con ninguna titulación específica, de ahí que haya proliferado de forma creciente las entidades que ofrecen este tipo de servicios, sin que las mismas ofrezcan siempre unas garantías suficientes para los inversores. Por ello, resulta necesario dotar a dicha actividad profesional de las garantías básicas que proteja, no sólo a los inversores, sino a los propios profesionales de la competencia desleal y del intrusismo.

En este sentido, la formación de los profesionales de dichas empresas resulta, un elemento clave en la profesionalización asociada a la prestación de los servicios de inversión. En los últimos años, diversas iniciativas privadas han creado títulos avalados a nivel internacional, que ofrecen una formación específica en aquella materia basada en unos estándares de calidad, que permiten dotar al profesional de los conocimientos adecuados para desarrollar la actividad financiera, optimizar las relaciones con los clientes, en su doble faceta de gestión patrimonial, y mejora de la calidad y rentabilidad de los productos y servicios ofrecidos.

Desde un gran número de instituciones se está haciendo un esfuerzo para formar a los profesionales del sector, y de esta forma beneficiar a los actores intervinientes en el mismo. El interés por la formación, y la acreditación de la cualificación profesional de los asesores financieros, no es una cuestión baladí. De hecho, también la CNMV, desde la dirección de inversores, en junio de 2003 publicó una Guía de Procedimientos para la Transmisión de Información al Inversor en la Comercialización de Productos de Inversión, haciendo especial hincapié en la formación de los profesionales en contacto con los clientes.

Conscientes de estas necesidades en el sector, la FEBF imparte el Programa de Gestion Patrimonial, preparatorio para el examen único acreditado por EFPA, Asociación Europea de Profesionales del Asesoramiento y Planificación Financiero-Patrimonial, Asociación de ámbito europeo fundada en Rotterdam, y cuya sede en España está en la ciudad de Barcelona, que tiene como principal objetivo contribuir eficazmente al desarrollo de la profesión, y beneficiar a los diversos actores del sector de los servicios financieros, para la obtención del título oficial EFA (European Financial Adviser). El curso va dirigido a profesionales del sector financiero con experiencia, interesados en actualizar sus conocimientos y ofrecer un mejor servicio a sus clientes, dispuestos a estudiar durante el curso y, con posterioridad, examinarse para poder acceder al certificado acreditativo.

La certificación de los profesionales suficientemente cualificados para asesorar a los clientes es un paso a tener en cuenta, y servirá como prescritor para los clientes de estas entidades. No en vano algunas entidades financieras de gran talla, ya cuentan en sus organizaciones con numerosas personas certificadas. La Comunidad Valenciana no puede permanecer al margen, y la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros tampoco, cumpliendo con su objetivo de mejorar y fomentar, a través de la formación, la calidad de los servicios financieros prestados a nuestra Comunidad con el fin de contribuir a la creación de un tejido productivo fuerte y una plaza financiera consolidada.

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