Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Centrales de compras y servicios

Las pequeñas y medianas empresas compiten en un mundo globalizado donde continuamente aparecen grandes estructuras capaces de conseguir de sus proveedores mejores condiciones que les reporten mayor competitividad. Para unir sus fuerzas, sin perder la independencia necesaria para continuar gestionando sus negocios, las pequeñas organizaciones disponen de la opción de entrar o crear Centrales de Compras y Servicios (CCS).

Existen, principalmente, dos tipos de centrales de compras: las denominadas centrales de negociación y las centrales de negociación y ejecución de compras. La principal diferencia entre ambos tipos radica en que, en el caso de la central de negociación, ellos no realizan los pedidos a los proveedores y, por tanto, no asumen el riesgo de pago. La forma en la que se realizará la gestión de pago también determina una reducción de costes, debido a la menor carga administrativa que ofrece la gestión de pagos globales.

La fórmula jurídica mediante la que se instrumentalizará la creación de la CCS vendrá determinada por el acuerdo alcanzado por los socios fundadores de la misma, siendo las más habituales las conocidas sociedades limitadas, sociedades anónimas, cooperativas y agrupaciones de interés económico.

Las CCS están integradas por sus socios (accionistas) que aportan el capital social necesario para crear la central; elaboran los Estatutos de Constitución, el documento interno; forman la Junta Directiva y marcan la línea estratégica a seguir. Su número vendrá determinado por la forma jurídica elegida y por la necesidad de capital requerido para la puesta en funcionamiento. Por otro lado están los asociados, que tras firmar el acuerdo de adhesión y pagar el canon de entrada (si se requiere) podrán utilizar los servicios de la CCS. Cuantos más asociados tenga la central, mayor poder negociador tendrá ante los proveedores.

Esta forma de trabajar permite comprar a un precio más bajo porque se gestiona más volumen, se dispone de información por el intercambio de las experiencias de los participantes y aumenta la seguridad en la gestión por los análisis que se realizan de los socios, asociados y proveedores. Adicionalmente, se consigue un ahorro de costes por dejar de gestionar las compras desde dentro, evitando así el tiempo de búsqueda de los productos, análisis de las ofertas, elección de proveedores, negociación de las condiciones, etc. Además, se puede hacer extensivo a los servicios de asesoramiento legal, contable, fiscal, laboral, negociación con las entidades financieras, en conjunto, todos aquellos servicios que sean utilizados por los miembros con un perfil homogéneo pueden ser incluidos dentro del portafolio de la CCS.

La motivación de las PYMES para asociarse a una CCS es la de obtener mejores precios y ser más competitivos. Esto se alcanza mejorando las formas de pago y obteniendo mayor información del mercado, de los productos y de las tendencias. Acudir al mercado como grupo generará unas sinergias que permiten la reducción de costes, tan beneficiosa en estos momentos para las cuentas de las empresas.

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email