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China USA en 2020

“Como economía emergente-avanzada, China está creciendo más rápido de lo que debería porque todavía sufre el legado de ineficiencias pasadas. Esto es positivo y negativo:negativo porque no están teniendo tanto crecimiento como deberían, y positivo porque tienen más potencial de lo que cabría esperar».

Yukon Huang. Senior Fellow, Asia Program,

Carnegie Endowment for International Peace.

 

EE.UU. ha mantenido su posición líder en la economía mundial desde 1871, pero conviene recordar que en 1820 el liderazgo mundial era de China, con un PIB que superaba 20 veces el tamaño de USA. En el s.XIX China redujo su protagonismo económico hasta implementar sus reformas económicas de 1979. Desde entonces, China ha vuelto a emerger como gran potencia.

El boom de China ha ayudado a su crecimiento global, pero también aumentó sus niveles de deuda pública, generando interrogantes sobre su fortaleza económica e impacto internacional. Las tendencias son visibles a escala superficial, pero, como en un iceberg, hay implicaciones mucho más profundas apenas pueden percibirse. Para entenderlo mejor, hay que ver en detalle los números de sus empresas y explorar las fuerzas comerciales del país, así como sus debilidades potenciales.

La economía está cambiando, y los consumidores son la fuerza motora. La liberalización del sector privado está impulsando China desde un modelo de gestión pública hasta una economía impulsada por su sector privado. Esta transición se completará en 2030, con implicaciones desde un crecimiento económico menor hasta una mayor expansión en determinados sectores económicos. Pensemos en los servicios y bienes de lujo, pero también en el turismo y los servicios premium en la compra diaria. Los efectos de la rebaja en precios han situado las marcas chinas domésticas entre los mayores negocios mundiales en cuanto a beneficios.

Los avances tecnológicos están capitalizándose. Las empresas chinas estan innovando: internet en los móviles, fintech, inteligencia artificial y coches voladores, y sus avances impulsan la economía local en su globalizacion. Las empresas chinas quieren mayor cuota en patentes y gasto en I+D, mientras persisten las tensiones comerciales, sobre todo vinculadas a la tecnología.

Están emergiendo con carácter exponencial nuevos centros de crecimiento. Las ciudades chinas de menor tamaño están creciendo más rápido, y alcanzando a las megacities en términos de tecnología, comercio e infraestructuras. De cualquier modo, en China incluso las consideradas pequeñas ciudades son grandes, y hay cerca de 300 ciudades con una población superior al millón de habitantes. Todavía existe disparidad en ingresos per cápita y desarrollo, pero en global, los niveles de pobreza han disminuido, y la clase media ha crecido. En 1990 había 750 millones de chinos pobres, y hoy hay menos de 10 millones, con planes para erradicar la pobreza, tal y como se puede comprobar en el siguiente gráfico. Según el Banco Mundial su ratio de pobreza per cápita es menor que en EE.UU y algunos países de la UE.

Esta dinámica muestra el impulso de la economía china como potencia mundial. Existen riesgos para estos resultados tales como las disputas comerciales y tecnológicas con USA, y las previsiones varían desde el nuevo año a como mucho el 2050.

El porvenir es debatible, pero los ejercicios de proyección macroeconómica son valiosos a la hora de tomar decisiones.

Existen fuentes ocultas de crecimiento (icebergs) en el futuro desarrollo de China, a tener en cuenta por inversores y estrategas: consumo a escala, capitalización de los avances tecnológicos, e incorporación de nuevos centros de crecimiento.

1)    Cambios en el consumo a escala: La clave de este iceberg es que China está cambiando hacia una economía basada en el consumo. Este tipo de economías crecen menos, pero su rallentización esconde una expansión en volumen. El rápido crecimiento económico parece lejano, pero sus efectos ya superan el radio de acción de sus ciudades más grandes. El siguiente escalón, con más población, es solo el comienzo. El crecimiento económico de China supone más consumidores que van a comprar más, y exigirán mayor calidad. Desde The Economist estiman que en 2030 se puede llegar a 480 millones de consumidores chinos con elevados ingresos. Esta es la tendencia lógica, con más carne en su dieta, lo que afecta a la agricultura, distribución y entrega de alimentos. 1kg adicional de consumo de carne por persona puede parecer un cambio pequeño, pero afecta a toda la cadena de producción. y este mismo recalculo se debe hacer para otros consumibles.

 

Por ejemplo,China es el principal mercado de coches del mundo pero todavía tiene muchos menos automóviles que EE.UU, si su número de coches se llegara a equiparar, las ciudades chinas no podrían asimilarlo.

 

2)    Capitalización de los avances tecnológicos: Los ingenieros chinos y los emprendedores están haciendo avances cuyos efectos pueden percibirse. La velocidad de los avances es la parte menos visible del iceberg. La innovación a escala puede ser disruptiva para los mercados mundiales con la dinámica del consumo. Igual que sucede con el interés compuesto, los avances tecnológicos tienden a amplificarse y acelerarse. Ganar la carrera espacial podría haber decidido el triunfador de la guerra fría; y ganar la carrera de la inteligencia artificial podría tener una repercusión similar para los dueños de la tecnología. China ya ha puesto en marcha el tren más rápido del mundo, y la red más extensa de HSR. La Empresa China Estatal de Transporte Ferroviario (CRRC) planea poner en marcha en 2021 otro tren de levitación con velocidad de 600 km/h. Habrá que estar pendientes de la tecnología de nueva generación, también llamada Deep tech-AI, renovables o energía verde, robótica y biopharma molecular. Todas estas industrias necesitaran tiempo hasta llegar a la madurez, necesitando mucho capital para alcanzar tamaño suficiente.

No sabemos cuándo tendrá lugar la próxima revolución tecnológica, pero China dispone de abundante mano de obra cada vez más cualificada para hacerle frente, así como el deseo de su gobierno de mantener una inversión sostenida en tecnología (de forma similar al HSR).

Según The Economist, desde 1990, China es responsable de la mitad del incremento total anual de patentes globales. Además de ello, el thinktank europeo Brueghel dice que en 2017 China concentró ya el 20% del gasto mundial de I+D. Hoy por hoy China sigue a EE.UU en términos de producción de semiconductores sofisticados (solo el 16% de los semiconductores usados en las manufacturas chinas se fabricaron en aquel país), pero habrá que ver si la tendencia continua, y sus consecuencias para la economía mundial si china llegara a dominar la producción de semiconductores.

3)Nuevos centros de crecimiento. Las ciudades medianas chinas estan empezando a florecer. La punta del iceberg es perceptible en las grandes, como por ejemplo, Shanghai, pero el progreso está avanzando hacia China central, así como hacia las fronteras norte y oeste, mientras las grandes ciudades solo son el 10% de la población total de china, las medianas están avanzando en su poder de consumo y confianza del consumidor de forma análoga, con su escala y su capacidad tecnológica. hay centenares de pequeñas ciudades chinas con mayor población que San Francisco, todas comparten los problemas típicos de las grandes ciudades: disparidad de los ingresos, polución o insalubridad, pero sus habitantes tienen mayores oportunidades de desarrollo. y el nivel de vida va mejorando, en buena parte debido a la tecnología, particularmente de ecommerce y fintech. Además de cambiar los usos y costumbres, la tecnología cambia la forma de pensar, y es un gran driver psicológico. Hay un número creciente de consumidores que compran online productos de mayor calidad, y no aceptan imitaciones, y la China interior tiene un gran potencial. Más del 70% de los nuevos consumidores de Alibaba en el año 2019 provenían de ciudades medianas de China. Las ciudades menos desarrolladas de China suponen oportunidades para materiales básicos y de consumo, así como los sectores mencionados (fintech, bienes de lujo y salud). Los servicios médicos estatales no pueden hacer frente a la demanda de una población creciente y con la clase media aumentarán los servicios médicos privados.

Sin visitar China los icebergs no se pueden verse, pero todos estos cambios son similares a los acontecidos por USA en la década de 1820 para llegar a ser líder mundial, posición que China reclama 200 años después.

 

2019 en China supuso retos de largo plazo, como la incertidumbre sobre los aranceles entre China y EE.UU y una regulación más intrusiva para las empresas en China con pocas noticias inesperadas: la crisis de Hong Kong y el estallido en tweets de un coach de la NBA, por mencionar dos de ellas. Para  numerosas empresas chinas, a lo largo del año se multiplicaron las oportunidades, creciendo a tasas del 6%.

 

Según Mckinsey Insight,  2020 ofrecerá un mix similar de retos. La creciente confrontación entre USA y China en sectores tecnológicos parece inevitable, aunque algunas empresas quieran seguir compitiendo en ambos mercados, otras elegirán centrarse solo en uno de ellos. El momentum económico de China continuará en 2020 con el consumo doméstico liderando el camino, y creando oportunidades selectivas. Si la financiación gubernamental continúa, los sectores considerados prioritarios para China ofrecerán buenas oportunidades de inversión.

 

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