Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Cuestión de Talento

En los foros de profesionales de Recursos Humanos se percibe inquietud por la huella que dejará la crisis en el funcionamiento de sus departamentos. Es evidente que la gestión de las numerosas reestructuraciones que se están produciendo, puede estar marcando el día a día de los especialistas y condicionando el futuro de una función trascendental para las empresas, como es la gestión del talento.

Algunos expertos lamentan que su inevitable dedicación y protagonismo en el manejo de los recortes, obstaculice trabajar los aspectos positivos de potenciación de las habilidades de personal. Pero éste argumento y aún reconociendo lo difícil que es gestionar los recursos humanos con la que está cayendo, en realidad está más relacionado con la falta de recursos asociada a los perfiles más próximos a las relaciones laborales, que a los recursos humanos.

Si se aplican de forma dura, o incluso arbitraria, las nuevas medidas legales de flexibilidad y se aprovecha la situación para ajustes de cuentas en la gestión de personal, se puede perder confianza en la organización.

Pero en cambio, los especialistas que desde el conocimiento profundo de la empresa, sus procesos y empleados, actúen con coherencia y equilibrio entre dirección y plantilla, comunicando con empatía, estarán generando autoridad y podrán salir reforzados de la crisis.

No hay que olvidar, pese a las visiones cortoplacistas, lo importante que es para las empresas retener el mejor talento, y para ello se requiere generar confianza y utilizar estrategias personalizadas a cada perfil.

Los empleados necesitan directivos a los que, además de los necesarios temas burocráticos, les preocupen las personas, aplicándose en su motivación y en la mejora de su empleabilidad. El director de Recursos Humanos debe ser el mayor valedor del factor humano, identificar y retener el talento y animar a la plantilla para que sea más ambiciosa.

Cuando llegue la post crisis y las personas pierdan el miedo a moverse, las empresas van a necesitar departamentos de Recursos Humanos que aborden esta nueva etapa con preparación y entusiasmo, para conseguir la retención del talento y alineamiento con los objetivos del negocio.

Para ello, las empresas deben escoger adecuadamente a sus colaboradores en un área de gestión tan importante, y tendrán en cuenta a los que salen de la crisis reforzados en su autoridad, con actitud y recursos para afrontar las nuevas etapas.

Seguro que en esta nueva etapa también hay oportunidades para esa cantera de jóvenes titulados que están aprovechando la crisis para formarse y especializarse en materias multidisciplinares que tienen relación con RR.HH y que, con entusiasmo y sin facturas pendientes, pueden aportar mucho en la gestión de personas del futuro.

Estas reflexiones inspiraron la lección magistral de la Clausura del Curso Académico 2011-2012 de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros del pasado 18 de octubre, que concluyó con la siguiente cita de Jacinto Benavente: “Muchos creen que el talento es cuestión de suerte, pero pocos saben que la suerte es cuestión de talento”.

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email