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“Derecho” a formarse

Desde que nacemos estamos inmersos en un proceso de formación continua que mantendremos el resto de nuestra vida, ya sea en el terreno personal o en el profesional. La capacidad de absorción de información del ser humano es infinita, por tanto, dado que vivimos en la llamada sociedad de la información, debemos ser capaces de analizar toda la información que nos llega y canalizarla, para tener la capacidad, tan escasa en estos tiempos, de saber y poder Comunicar.

El talento del capital humano es el principal factor competitivo de cualquier empresa en la sociedad del conocimiento. En la actualidad, se compite en un mercado donde prácticamente han desaparecido los factores geográficos o de localización como factores diferenciadores de éxito. La simple supervivencia depende, fundamentalmente, de la cualificación de los profesionales que integran cada unidad o empresa. La formación académica, completada con una Especialización se ha convertido en un elemento fundamental e imprescindible en el entorno de economía global en el que nos encontramos y donde se compite a escala internacional.

En el marco del Derecho, una alternativa a tener en cuenta, es la especialización en Derecho de Empresas. Desempeñar la labo
r de asesoría de empresas no resulta tarea sencilla. Y ello por cuanto requiere, en primer lugar, amplios conocimientos multidisciplinares del derecho así como conocimientos económico-financieros, a la vez que exige un absoluto dominio de las complejas relaciones que se producen entre las diferentes áreas existentes en la práctica jurídica.

El asesor de empresas debe ser especialista en derecho mercantil, disciplina básica en el ámbito empresarial, pero sin descuidar otros campos del derecho presentes en el día a día de cualquier sociedad: las delicadas y a menudo conflictivas relaciones empresa-trabajador reguladas por el derecho laboral; no descuidar las obligaciones tributarias de la mercantil implica una actualización prácticamente diaria en derecho fiscal; y cualquier tipo de actuación ante los Tribunales de Justicia conlleva un profundo dominio de las leyes procesales.

Ofrecer un servicio de calidad no significa únicamente conocer la cambiante legislación vigente, sino que requiere, además, poseer dotes de buen comunicador y mantener y potenciar las relaciones humanas, factor de gran importancia en el desarrollo de toda profesión.

Así pues, el Abogado de empresa se enfrenta a un triple reto: saber Derecho; saber aplicarlo, y ser capaz de dirigir o de pertenecer a una organización más amplia, probablemente multidisciplinar, con esquemas organizativos empresariales o semi-empresariales, combinados necesariamente con el respeto a nuestra deontología profesional.

Conscientes de ello, la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros, imparte desde hace cinco años el Master de Asesoría Jurídica de Empresas, cuyo objetivo fundamental es la formación de profesionales especializados en Derecho de Empresa.

Ahora bien, en una plaza financiera sólida y consolidada es importante que se ofrezcan empleos acordes con la formación de los Recursos Humanos para evitar la fuga de talentos, y disminuir con ello el índice de desaprovechamiento del capital humano y el número de licenciados y profesionales cualificados que desarrollan su actividad profesional fuera de la Comunidad Autónoma a pesar de haberse formado aquí, lo que supone que la formación tiene ir encaminada a la demanda de las empresas.

Desde el punto de vista de crecimiento económico, tan importante es la captación y creación de un capital humano cualificado, como su posterior retención para crear riqueza en la Comunidad.

El auge empresarial experimentado en los últimos años en toda España y en particular, en la Comunidad Valenciana por la estructura de su tejido empresarial, y la demanda de servicios jurídicos que estas sociedades requieren, convierte la asesoría jurídica de empresas, tanto para los nuevos licenciados en derecho como para los ya ejercientes, en una opción más que atractiva dentro del ejercicio profesional de la abogacía.

La generación de oportunidades laborales atractivas y con futuro, intensivas en personal cualificado, los start-ups tecnológicos y la gestión de fondos, se constituyen como elementos fundamentales para atraer, e incluso retener, a estos profesionales. Si bien es cierto que en estos casos el número de personas de elevada capacitación es relativamente reducido en términos de empleo, no debemos olvidar que, especialmente en el caso de la red de empresas innovadoras de elevado crecimiento, se generan múltiples empleos directos e indirectos, también en niveles de cualificación intermedios.

Dado que nuestro objetivo último es la formación, o reciclaje de profesionales, en la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros contamos con un claustro de profesores formado por profesionales de las mejores firmas de abogados a nivel internacional, lo que nos permite ofrecer una formación con un enfoque eminentemente práctico.

Los resultados obtenidos hasta la fecha no pueden ser más positivos por lo que a la bolsa de trabajo respecta, ya que en la actualidad podemos afirmar que en gran parte de las firmas de abogados de mayor prestigio internacional contamos con profesionales que han pasado por nuestras aulas, las del Master de Asesoría Jurídica de Empresas.

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