Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Derechos y Garantías Juveniles

El desempleo juvenil es un grave problema para Europa y particularmente para España con una tasa de paro entre los jóvenes superior al 54% y que en la UE, solo es superada por Grecia.
La preocupación de Bruselas por este problema, especialmente dramático en algunas regiones de Europa, ha hecho que se pongan en marcha diversos proyectos que intentan solucionarlo. En éste marco, contando con importante financiación Europea, el Gobierno ha tomado la iniciativa a través del Real Decreto Ley 8/2014 de crear un Sistema Nacional de Garantía Juvenil (en adelante “SNGJ”) para que los jóvenes mayores de 16 años y menores de 25 (menores de 30 años en caso de discapacitados) que no trabajan y que no se encuentran estudiando ni recibiendo formación puedan recibir una oferta de empleo, de educación continua , formación de aprendiz o periodo de prácticas tras acabar la educación formal, o en caso de estar desempleados.
Para ello deberán inscribirse de forma telemática en el Fichero del Sistema Nacional de Garantía Juvenil que al efecto se ha creado en el portal de Garantía Juvenil.
Entre los incentivos para la contratación de personas beneficiarias del SNGJ destaca la denominada ”tarifa joven” para contratación indefinida (incluidos los trabajadores autónomos y las entidades de la Economía Social), que consiste en una bonificación mensual en la cuota empresarial de cotización a la Seguridad Social de 300 € durante un máximo de 6 meses.
Esta medida será compatible con la llamada tarifa plana siempre que se cumplan los requisitos establecidos y será aplicable a las contrataciones que se efectúen desde la entrada en vigor del RD y hasta el 30 de junio de 2016.
Además de lo indicado, se ponen en marcha otros incentivos que, con diferentes condicionantes, afectan positivamente al contrato de formación y aprendizaje, al contrato en prácticas, al contrato a tiempo parcial con vinculación formativa y a las practicas académicas curriculares.
Estamos pues ante un nuevo instrumento que puede ayudar a paliar el drama de una generación que no encuentra oportunidad para iniciar su proyecto profesional y personal y a la vez, garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones de los que ya han cumplido con su papel activo.
La creación de un empleo juvenil de calidad y estable es, pese a lo que se pueda pensar, una inversión de rápido retorno. Por ello, los empresarios con el apoyo de los sindicatos, tienen ante si la posibilidad de utilizar las ventajas del nuevo marco regulatorio al servicio del derecho de los jóvenes a incorporarse a la sociedad a la que pertenecen.

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email