Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

El Endeudamiento en los hogares españoles

En los últimos años, la situación patrimonial de los hogares españoles ha sufrido un considerable cambio. El endeudamiento de las familias mantiene un elevado ritmo de avance alcanzando niveles, según últimos datos publicados, preocupantes. Midiendo la deuda de las familias con relación a su renta disponible, se observa un incremento generalizado del endeudamiento en los últimos años. Según datos del Banco de España, el ratio de endeudamiento de las familias (relación existente entre los compromisos de pago por las deudas y las rentas de una persona física o jurídica o de un colectivo concreto) en relación con la renta disponible, se situó por primera vez por encima de la media de la zona euro, desde el año 2003.

Entre los múltiples factores que explican el endeudamiento de las familias cabe remarcar, entre otros, la caída de los tipos de interés. Este movimiento se desencadenó en numerosos países europeos antes de la llegada del euro, en 1999, al converger los tipos de interés a la baja. El fuerte aumento del endeudamiento también fue estimulado por unas holgadas condiciones de financiación, acompañado por unos tipos de interés reducidos e incluso negativos en términos reales (descontando la inflación) y por un favorable clima económico, con una considerable creación de empleo. Todo esto se produjo en un entorno en el que las alzas de los precios inmobiliarios estaban en pleno auge, en países como España, Reino Unido, Países Bajos y Estados Unidos. Sin embargo, un número reducido de analistas tenían en cuenta que el crecimiento excesivo del nivel de deuda de las familias podía tener implicaciones macroeconómicas y de estabilidad financiera de gran relevancia. El mayor endeudamiento introduciría una mayor carga financiera, y reduciría, por tanto, la capacidad de respuesta del sector frente a variaciones no esperadas en los tipos de interés, en su renta o en el valor de sus activos.

Centrándonos en el caso español, el endeudamiento de los hogares españoles ha registrado una progresión espectacular en la última década. Un estudio realizado por el Servicio de Estudios del Banco de España muestra que el endeudamiento de las familias se ha duplicado en los últimos diez años en relación a su renta bruta disponible. Los expertos que han analizado esta nueva situación creen que los cambios se encuentran en un contexto macroeconómico muy favorable a las decisiones de gasto de los hogares, por los efectos inducidos por el proceso de incorporación a la Unión Monetaria, que aunaron mejoras en la renta: el abaratamiento de los costes de financiación y el incremento de la riqueza. Tenemos que tener en cuenta que en los últimos años, ha habido un importante aumento de la riqueza de las familias tanto en activos reales, mediante la adquisición y revalorización de viviendas, como en activos financieros, con una pérdida de importancia relativa del efectivo y los depósitos bancarios y un incremento de los instrumentos negociables. De esta manera, los activos de renta variable han duplicado su peso relativo en la cartera de las familias, hasta el punto de equiparar la participación del efectivo y los instrumentos de renta fija.
Tomando como referencia el último informe publicado por el Banco de España, la deuda financiera de las familias españolas (préstamos, créditos y cuentas pendientes de pago) alcanzó un nuevo máximo histórico en el primer semestre del año, con 651.168 millones de euros, lo que representa el 75% del producto interior bruto (PIB) del país. La subida de los precios inmobiliarios tendió a incentivar el aumento de la deuda, en la medida en que proporcionó más garantías para los créditos.

El incremento del endeudamiento por la compra de vivienda es consecuencia del aumento paulatino del precio de los inmuebles en España, lo que ha motivado que las familias tengan que solicitar créditos de mayor cuantía para poder hacer frente al pago del precio creciente de dichos inmuebles. De hecho, el importe medio de las hipotecas hasta junio, último dato publicado por el Instituto Nacional de Estadística, creció un 11,4% con respecto al mismo mes del año anterior, hasta situarse en 133.158 euros. Además, los créditos al consumo recibidos por los hogares alcanzaron los 165.932 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 10,9%, dos décimas más que la tasa de crecimiento que venían registrando estos préstamos desde junio. En relación con la escala de edades de los cabeza de familia, podríamos decir que, el perfil de los hogares con mayor endeudamiento actualmente corresponde a aquellos cuyo cabeza de familia es menor de 35 años, está situado en un percentil de renta inferior al 20% y ha contratado su préstamo hipotecario con posterioridad al año 2002.
Siendo conocedores que en España el mayor endeudamiento viene de la mano de préstamos hipotecarios, hemos de ser conscientes que un giro inverso en las tendencias del mercado supondría que fueran las familias quienes asumiesen las consecuencias, ya que los bancos tienen la propiedad inmobiliaria como garantía hipotecaria. El riesgo del elevado endeudamiento, puede hacer que, en una situación en la cual los tipos de interés suban y el valor de los pisos baje, afecte en gran medida a las familias debiendo más de lo que poseen. Si a ello le sumamos una variación de las condiciones laborales actuales, el drama puede ser imparable para muchos hogares españoles.
Todo ello, nos tiene que hacer reflexionar sobre nuestra capacidad de ahorro y de gasto, sobre nuestras necesidades de endeudamiento con las entidades bancarias y, sobre todo, con nuestra situación económica particular, con el único fin de equilibrar los distintos factores que influyen en este crucial tema para las familias.

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email