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El mercado financiero como factor dinamizador de la C. Valenciana

El mercado financiero como factor dinamizador de la Comunidad Valenciana

La Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros ha publicado recientemente un estudio sobre el “Análisis de los factores dinamizadores de la Comunidad Valenciana como Plaza Financiera”. Existen determinados factores clave en el desarrollo de nuestra plaza financiera. Si la pasada semana se hacía referencia al Capital Humano como uno de los factores clave en su desarrollo, en esta ocasión se analizarán los Factores Financieros, concretamente la importancia de contar con un mercado competitivo, ágil y eficiente.

La solidez del sector financiero-bursátil de una plaza financiera de referencia internacional es, sin duda alguna, uno de los factores que favorecen la dinamicidad de la misma, siendo necesario contar con un sector financiero fuerte.

Hay que destacar que el resultado de las variables correspondientes a los factores financieros es muy equitativo, destacando entre ellos, la relativa a la existencia de un mercado competitivo, sofisticado, ágil y eficiente, alcanzando un porcentaje de un 28,33%.

La integración de los diferentes mercados e instituciones participantes en la industria bursátil y financiera es importante para incrementar la eficacia y capacidad de competencia del conjunto de los mercados, de manera que tenga un tamaño que le permita jugar un papel decisivo en los mercados internacionales. Para alcanzar la optimización de un mercado financiero y, por lo tanto, contar con una plaza financiera de referencia internacional, es necesario disponer, tanto de la oferta, como de la demanda, de una serie de factores competitivos que garanticen el buen comportamiento del mismo.

Desde el punto de vista de la oferta, es importante contar con un gran número de empresas emisoras que garanticen un elevado volumen de transacciones, y de esta forma, dotar de liquidez al mercado. Para que esto sea posible, estas empresas deben ofrecer a los inversores un nivel de confianza óptimo para fomentar la inversión en las mismas.

En este sentido, las empresas deben cumplir los requisitos de transparencia del mercado y deber de información al accionista, así como llevar a cabo todos aquellos procesos que garanticen, desde un punto de vista externo como interno, el buen gobierno de las sociedades. Otro de los factores a considerar es la mejora de los estándares de los directivos de las empresas cotizadas, y una de las maneras de conseguir una correcta estructura de los órganos de gobierno de las sociedades, es a través de la adopción de un Código de Buen Gobierno o de Conducta.

Por el lado de la demanda, se debe incidir en el fomento de la cultura financiera y bursátil dentro de la plaza, consiguiendo este objetivo con importantes inversiones y esfuerzos en la formación de los agentes intervinientes en el mercado. Por ello se hace necesario, más aún con la globalización de los mercados, una oferta formativa más especializada en la que se desarrollen temas directamente relacionados con lo que engloba una plaza financiera.

La Comunidad Valenciana, dispone de una estructura financiera sólida desde el punto de vista de las entidades financieras implantadas en su territorio, así como desde el punto de vista bursátil, ya que la Bolsa de Valencia favorece la localización de entidades financieras y de servicios financieros especializados.

En consecuencia, el impacto global para la Comunidad Valenciana de la existencia de una Plaza Financiera saneada y vitalista derivará, en el largo plazo, en al menos, las siguientes externalidades positivas:

– Optimización de la eficiencia en la asignación de recursos económicos y financieros
– Aumento del empleo local.
– Incremento de la recaudación de impuestos.
– Apoyo y Promoción de la internacionalización de la economía local.
– Aumento de la actividad financiera y del número de los intermediarios financieros y empresas, con el fin de fomentar la competitividad y eficiencia de la región dentro de un entorno global.
– Acceso a nuevos mercados por parte de las empresas valencianas.

El rápido progreso tecnológico acontecido, especialmente en tecnologías de comunicación e información posiblemente conllevará a una deslocalización de la actividad financiera en general. La revolución de la información está afectando a la competencia de tres maneras esenciales:

– Modifica la estructura del sector y, con ello, altera las reglas de la competencia.
– Crea una ventaja competitiva al dotar a las empresas de nuevos medios de superar a sus competidores.
– Origina negocios totalmente nuevos, por lo general a partir de las operaciones actuales de una empresa.

La tecnología de la información ha adquirido un valor estratégico y está transformando la manera de funcionar de las empresas, afectando a todos los sectores ya que nos encontramos en un entorno económico global.

El éxito de los centros financieros pasará, a depender, en gran medida, de su capacidad de generar externalidades locales. La evidencia empírica reciente muestra cómo la habilidad de los centros financieros para atraer actividad financiera, entendida como información sobre inversiones atractivas, será crucial en su futuro rol a desempeñar, desarrollando un importante papel como agregadores de información.

En consecuencia, las dificultades de algunas empresas para acceder al mercado global y los costes de información deberían incrementar la demanda global de acciones locales, e incluso reforzar el papel de determinados centros financieros. Además de ello, las complementariedades existentes entre las actividades financieras más sensibles y aquellas con menor atractivo pueden también atraer a actividades sin dueño hacia los centros financieros mejor posicionados.

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