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El timo de la estampita

Parece mentira que en el siglo XXI siga funcionando el timo de la estampita, pero lo cierto es que la picaresca es una práctica habitual y no sólo en tiempos difíciles. En ocasiones deberíamos hacer caso al sabio refranero español y aplicar a nuestro día a día aquel que dice “no dan duros a cuatro pesetas”.
Este refrán que nuestros abuelos nos repetían a menudo deberíamos tenerlo presente. Hay que desconfiar de productos financieros que ofrezcan rentabilidades extraordinarias sin apenas riesgo. Las promesas de enriquecimiento rápido suelen llevar aparejadas grandes disgustos y situaciones dramáticas.
Casos como Madoff o Fórum Filatélico están a la orden del día, es por ello que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) está advirtiendo durante las últimas semanas, de entidades que no están registradas ni autorizadas para comercializar y asesorar productos y servicios financieros, con el afán de realizar una estafa piramidal y apropiarse de los ahorros de muchos inversores. Son los llamados Chiringuitos Financieros.
El término «chiringuito financiero» define de manera informal a aquellas entidades que ofrecen y prestan servicios de inversión sin estar autorizadas para hacerlo. Todas las entidades autorizadas forman parte de un registro que se puede consultar en la web de la CNMV. Estos Chiringuitos son peligrosos porque en la mayoría de los casos existe una aparente prestación de servicios pero es simplemente es una tapadera para poder apropiarse del capital de sus víctimas.
Es importante tener claro que los elevados rendimientos que ofrecen este tipo de entidades suelen ser demasiado buenos para ser ciertos: sólo son el cebo con el que consiguen que los inversores menos informados o más confiados les entreguen sus ahorros. Cuando no pueden justificar las pérdidas, o el inversor quiere rescatar su capital, simplemente desaparecen o cambian de nombre. Es decir, no se trata de entidades más o menos solventes o con mayores o menores habilidades en la gestión patrimonial. Simplemente son estafadores.
La CNMV ha reeditado una GUIA dirigida fundamentalmente a inversores minoristas para orientarles e informales sobre este tipo de cuestiones. Se puede conseguir gratuitamente a través de la página Web: www.cnmv.es. En ella, se explica de manara clara y sencilla conceptos básicos necesarios para conocer el funcionamiento de estos tipo de chiringuitos, cómo actúan, qué técnicas de persuasión utilizan, cuando se debe sospechar de una oferta financiera, como protegerse frente a un posible chiringuito, o incluso qué hacer si ya se les ha entregado el dinero. Ofrece también una serie de consejos y recomendaciones para no caer en las trampas que suelen tender este tipo de entidades.
A la hora de realizar una inversión se debería siempre tener en cuenta: la situación y los objetivos personales de cada inversor, su perfil de riesgo, el horizonte temporal de la inversión, las rentabilidades históricas y los riesgos asociados, las comisiones o los mensajes publicitarios Y siempre desconfiar de altas rentabilidades libres de riesgo, que nos pueden llevar a caer en el timo de la estampita.

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