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Empresa Familiar y MARF

Las empresas familiares en España son, en su mayoría (70%), entre 1ª y 2ª generación (padres e hijos) o de 2ª generación (solo hermanos) y el 85% de los miembros de la familia trabajan en la empresa familiar.
A su vez, la mayoría de estas empresas se encuentran en fase de expansión y profesionalización. Para atender a la peculiaridades de su gestión, existen instrumentos que permiten regular las complejas relaciones que surgen entre familia, propiedad y empresa entre los que cabe destacar los Protocolos Familiares, que son documentos legales que recogen los pactos suscritos entre los socios para regular la comunicación y consenso en la toma de decisiones que afectan a la entidad.
El Protocolo Familiar es un proceso que vive la familia y se diferencia en dos grandes partes, el Plan Estratégico Familiar y las normas de conducta de la Familia Empresaria. En primer lugar, se formaliza la estrategia empresarial en base a la Cohesión Familiar, el Liderazgo y la profesionalización de las decisiones.
Establecidas estas dos fases, el Protocolo debe quedar recogido en un documento firmado por todos los integrantes que hayan participado, sean o no actuales accionistas, pero si futuros accionistas, como compromiso y con una clara vinculación legal. Asimismo, se exigirá establecer la óptima estructura fiscal.
El trabajo de elaboración del Protocolo Familiar debe estar acompañado de un trabajo constante en la educación de la siguiente generación, la profesionalización de las decisiones a través del gobierno corporativo y empresarial, y un modelo de liderazgo claro en el que la capacidad emprendedora sea palpable junto con la formación y la capacidad de gestión, entre las características del líder. Sin la fortaleza emprendedora, la empresa familiar y la no familiar, no se sostiene a largo plazo.

Otro caballo de batalla que tienen las empresas familiares es la financiación, muchas tienen que recurrir a fondos propios para acometer sus inversiones pero en ocasiones necesitan de financiación ajena para poder crecer, en este sentido es necesario hablar del MARF un nuevo mercado de deuda accesible para las Pymes.
Tradicionalmente, el sector empresarial español, y en general, la empresa familiar, ha venido financiando su crecimiento a través de financiación bancaria, no obstante en los últimos años cada vez más empresas acuden a los mercados de capitales, dadas las dificultades de acceso al crédito bancario y la baja rentabilidad que ofrecen actualmente otros productos de inversión.
Sobre esta formula de Financiación Alternativa para Empresas Familiares y Pymes se debatirá el próximo 1 de abril en la sede de la FEBF de la mano de prestigiosos profesionales de sector que analizarán las características del MARF, los requisitos para acudir a este mercado, el punto de vista del banco colocador y del asesor registrado y el del letrado en cuanto a los emisores y valores negociables, el procedimiento y las principales obligaciones.
Se espera que esta figura sea una alternativa de financiación para las PYMES españolas, fomentando la negociación en los mercados de capitales, lo que supondrá la proliferación de nuevas empresas familiares.

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