Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

En el punto de mira

Sano, capitalizado y haciendo los deberes. De este modo definió esta semana José Luis Rodriguez Zapatero el sistema bancario español en una entrevista. Y precisamente para que esta situación continúe así e incluso mejore, las entidades financieras tendrán que seguir trabajando para cumplir las tareas asignadas desde Basilea III de cara al 2011, y alcanzar con la lección aprendida 2012, año en que entrará en vigor la nueva regulación internacional sobre recursos propios de las entidades financieras.

Será una carrera de fondo, no son necesarias las prisas, pero sí el trabajo continuado para llegar con los quehaceres hechos a 2019, plazo tope estipulado a los bancos para que cumplan los nuevos ratios de mayor solvencia y liquidez. Un periodo de ocho años suficientemente largo para poder establecer niveles elevados de exigencia, pero al mismo tiempo garantizar la continuidad del negocio. Basilea III, establece una nueva regulación de liquidez que exigirá a las entidades más capital y de más calidad y pondrá límite al apalancamiento.

Estas nuevas reglas financieras internacionales repercutirán en que las entidades financieras estarán mejor capitalizadas en el futuro, pero el nivel de actividad financiera es posible que se resienta hasta que se estabilice todo el sistema. Precisamente se ha establecido un periodo de aplicación de ocho años para no afectar al necesario grifo de crédito bancario. Además, Basilea III también establece de cara a los ciudadanos unas garantías para que las nuevas condiciones no impliquen un coste adicional para la banca ni para sus clientes.

Las propias entidades están comprometidas en cumplir las nuevas reglas porque beneficiarán a la fortaleza del sistema financiero global, de ahí el interés que despertó esta semana la conferencia ofrecida por José Mª Roldán Alegre, Director General de Regulación Bancaria del Banco de España, miembro del BCBS (Basel Committee on banking Supervision), miembro del Comité Europeo de Supervisores Bancarios (CEBS), y Presidente del Standards Implementation Group (SIC). Roldán ofreció en Valencia una charla sobre Basilea III a los bancos, cajas y tejido empresarial valenciano, con motivo de la cena-coloquio del XX aniversario de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF).

Entre las medidas que buscan frenar futuras crisis financieras, destaca la creación de un colchón de liquidez a corto plazo que permita sobrevivir a situaciones extremas. El capital estructural (Tier1), reservas básicas del capital calculadas según el riesgo de los activos que tienen los bancos en sus libros, se fija en un 6%, que incrementará la calidad, consistencia y transparencia del capital. También se introduce un ratio de apalancamiento, que permitirá medir de forma homogénea el endeudamiento de las entidades y actuará como restricción potencial sobre un crecimiento excesivo de los activos fuera y dentro del balance. Además, se introducen medidas contracíclicas para promover que los bancos atesoren más capital y de mejor calidad, además de mayor proporción de inversiones líquidas, para afrontar futuras crisis con menos problemas. En definitiva, la banca española ya ha empezado a hacer los deberes, pero todavía queda camino por andar para construir un sistema más fuerte y resistente a desastres económicos de cara al futuro. Basilea III establece las pautas que guiarán el camino.

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email