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Entre Usted y yo, en confianza

Si se nos estropea la televisión de casa y probamos a desmontarla, observaremos que una pieza está fabricada en China, mientras que otra está fabricada en Vietnam, Corea o Singapur. Y es que hoy en día, la mayoría de empresarios no hacen el trabajo ellos mismos, buscan especialistas que lo hagan por ellos. Esta es la nueva forma popular de hacer negocio que gusta, que se utiliza y que se llama OUTSOURCING.

La subcontratación o outsourcing en inglés, consiste en delegar, a largo plazo, procesos no críticos empresariales a un proveedor más especializado para conseguir una mayor efectividad, creando un fuerte lazo de negocio entre cliente y proveedor.

El Outsourcing no es un fenómeno nuevo, las primeras prácticas se dieron ya desde el inicio de la era moderna, si bien ha estado presente como modelo de negocio desde que surgiera en el siglo pasado, es a partir de la década de los 70 cuando adquiere una especial importancia como herramienta estratégica para ahorrar costes. Las empresas pioneras en implementar modelos de outsourcing fueron compañías gigantes, tales como Arthur Andersen, EDS o Price Waterhouse.

En el contexto actual de globalización en el que se encuentran la mayoría de las empresas, el outsourcing se entiende como una estrategia de negocio más que como un sistema para ahorrar costes. Permite a las empresas dedicarse a concentrar sus recursos en el negocio principal e innovar, tareas primordiales en la estrategia empresarial de cualquier empresa moderna.

Actualmente, el outsourcing no es sólo cuestión de grandes empresas, las PYMEs también son conocedoras de esta estrategia de negocio y la utilizan. Todos los tipos de empresas se benefician de las ventajas de subcontratar, las principales son las siguientes:
 Reducción de los costes de producción
 Productos finales de mejor calidad
 Reducción del número de tareas rutinarias
 Concentración en las tareas de mayor rentabilidad

A pesar de que sea una de las estrategias más populares, la subcontratación también es criticada, ya que la calidad del producto puede verse resentida, la empresa no controla todo lo que produce, y además corre el riesgo de que alguna de las piezas que le provee la empresa subcontratada sean suministradas también a otra compañía.

La principal razón de un empresario de decantarse por el outsourcing es la de dedicarse exclusivamente a la razón de ser de la compañía, y aquellas actividades de alta rentabilidad para el negocio. Por lo tanto, las actividades que se delegan a proveedores son aquellas más repetitivas y funcionales, que aportan un menor valor añadido al producto y que entrañan un menor riesgo.

El empresario no debe caer en el error de creer que el outsourcing no entraña riesgos ya que se refiere a actividades no principales. Si decide llevar a cabo esta estrategia de negocio, debe tener presente que inevitablemente deja parte de su negocio en”manos ajenas”, por lo que debe cuidarse de escoger un proveedor de confianza al que delegarle las funciones de producción, así como de definir un buen contrato entre las partes. A pesar de que cualquier actividad se puede subcontratar, se deben evitar aquellas relacionadas con la tesorería, toma de decisiones y financieras.

Hay que tener en cuenta las siguientes menciones a la hora de formalizar el contrato: plazo del acuerdo, coste, actividades delegadas, riesgo transmitido y potestad de toma de decisiones. Un contrato preciso y claro evitará conflicto entre las partes.

Se recomienda que previamente a la realización del contrato de subcontratación se estudie la factibilidad y viabilidad del mismo, y posteriormente al acuerdo se defina un plan de seguimiento, basado en el control de calidad y adecuación. Las actividades previas al contrato de outsourcing, se encargan de demostrar la necesidad de subcontratar a un determinado precio, las posteriores del buen funcionamiento del acuerdo. Si las últimas no funcionan, se cuestionará la continuidad del acuerdo con el proveedor.

No existe una buena o mala subcontratación, lo que hace alcanzar a una compañía la competitividad y rentabilidad o el fracaso empresarial, es la gestión que se hace de la herramienta. Como empresario nos viene a la cabeza la pregunta de ¿por qué hacer algo si hay alguien que lo hace mejor que nosotros? O en nuestro caso, ¿por qué fabricar nosotros si subcontratando ahorramos en esfuerzo, tiempo y dinero? Outsourcing es la respuesta. Estudie, gestione y delegue en confianza, la competitividad de su negocio se lo agradecerá.

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