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Fondos de Inversión vs Depósitos

El mes de mayo ha cerrado con incremento del 12,4% en el patrimonio de Fondos de Inversión respecto a diciembre 2013, situando la inversión en niveles de 2008. Esta tendencia ha ido en detrimento de los conocidos depósitos bancarios debido a su baja rentabilidad. A pesar de ello, los fondos llevan comercializándose en nuestro país desde los años 80 con una amplia variedad donde poder rentabilizar los ahorros. Por ello, y debido a la relevancia que están adquiriendo, se hace necesario exponer unas pocas pautas a valorar; estableceremos las principales diferencias entre ambos productos considerando un depósito estandard.

Duración. Cuando contratamos un depósito, éste nace con una fecha de fin conocida (meses, años), mientras que en un fondo de inversión su fin es más difuso, el horizonte temporal depende de las necesidades del inversor.

Rentabilidad. Sería la característica más diferenciadora entre ambos productos, ya que en los depósitos conocemos el importe a cobrar por intereses. En cambio, en un fondo, la rentabilidad es una incógnita pues desconocemos la evolución del patrimonio durante el tiempo que mantengamos la posición. El capital invertido en un fondo se une al de otros inversores para poder acceder a una gama más diversificada de productos.

Para calcular cuánto ganaremos el proceso es diferente según el producto seleccionado. En un depósito se calculan los intereses según las leyes financieras de capitalización, en cambio en un fondo de inversión se hará por diferencia entre el valor inicial de nuestra participación y la correspondiente a la fecha de salida. Cuando se invierte a través de fondos lo que se están adquiriendo son participaciones que conforman el patrimonio de fondo, siendo su precio variable según el valor liquidativo obtenido en cada uno de los momentos. La diferencia entre el precio en la venta y la compra generará la rentabilidad.

Riesgo. Los depósitos disponen de la garantía sobre el capital del Fondo de Garantía de Depósitos, sólo existiendo un leve riesgo de no obtener los intereses acordados o no disponer de él cuando nos haga falta. Por su parte, en los Fondos de Inversión existe un riesgo algo mayor porque se desconoce la evolución de las inversiones y del patrimonio. Por ello, existe una amplia gama de productos: renta fija, renta variable, mixtos, garantizados, con rentabilidad garantizada, etc. El producto más adecuado es el que se ajuste mejor al perfil del cliente, pudiendo hacer un mix de ambos.

Comisiones. No es habitual pagar comisiones en la contratación de imposiciones a plazo fijo, pero en los fondos de inversión lo frecuente es abonar la comisión de gestión y de depósito, que se cargan contra el propio patrimonio del fondo, lo que disminuye la rentabilidad. Existen otras comisiones sobre las ganancias, patrimonio medio gestionado, etc.

En definitiva, si queremos obtener una rentabilidad superior a la que permiten actualmente los depósitos, los fondos parecen la alternativa. Siempre recordando que rentabilidad y riesgo van de la mano y, por tanto, si aumenta uno necesariamente lo hará otro.

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