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Futuras tendencias ESG: hoja de ruta para las empresas

En este verano de 2022 hemos vivido diferentes episodios vinculados al cambio climático (olas de calor, sequía, incendios). Somos la primera generación consciente de los cambios acontecidos en nuestro entorno medioambiental y la primera también en tomar medidas frente a ellos.

Sobre los diferentes temas empresariales vinculados a aspectos ESG, hemos pasado ya de la discusión a la acción. El qué y el cómo van ganado protagonismo a partir de las experiencias exitosas de empresas nativas ESG o empresas que han hecho de la ESG la razón de la metamorfosis en su modelo de negocio. Este cambio también se está produciendo, aunque a un ritmo menor, en los reguladores, accionistas, equipo humano, comunidades y demás stakeholders.

De hecho, conseguir el objetivo empresarial de emisiones cero no es un gol aspiracional teórico, sino un imperativo financiero obligatorio, que permitirá acceder a financiación en mejores condiciones, y conseguir mejores resultados empresariales. Las empresas no se pueden permitir seguir haciendo las cosas de la misma manera que siempre, dando la espalda a los temas medioambientales o incorporando los aspectos ESG de una forma residual o de cara a la galería.

Entre los temas de ESG más demandados por las empresas están el objetivo de cero emisiones, la ética, la diversidad y la inclusión. Todos ellos son abordados con cada vez más profesionalidad en las memorias de sostenibilidad.

Algunas empresas ya están actuando, si bien los objetivos de sostenibilidad maduran a largo plazo, hay que ser pacientes. Y además de ello, requieren colaboración y coordinación por parte de todos los stakholders que deberán remar en la misma dirección. Los objetivos con mayor dificultad de implementación son los vinculados a la cadena de suministro. Las multinacionales tienen problemas a la hora de monitorizar el grado de alineamiento estratégico con sus proveedores allende los mares.

A la hora de glosar los temas más recurrentes estarán la diferenciación entre grandes y pequeñas empresas, la importancia del equipo humano a la hora de efectuar la implantación de temas ESG y el tratamiento de los datos.

También se debate sobre los riesgos directos del cambio climático sobre las empresas o el riesgo de no incorporar la ESG en el modelo de negocio como oportunidad para mejorar la posición competitiva.

Por ejemplo, en un reciente informe publicado por KPMG sobre futuras tendencias ESG para 2030, elaborado a partir de entrevistas a líderes empresariales se nos muestra una hoja de ruta para la incorporación de los temas ESG en empresas de todos los tamaños, aunque las grandes empresas dispongan de más recursos para su realización. También para esta fecha los consejeros habrán incorporado los aspectos ESG en sus laboras de supervisión y control, siendo el director financiero el responsable directo de la monitorización y rendición de cuentas al consejo de administración.

También en 2030, la cadena de suministro será totalmente transparente para los consumidores en tiempo real. La mejor manera para responder a los retos ESG será con alianzas multisectoriales que abarquen toda la cadena. De hecho, las empresas potencialmente agresivas con el entorno, o con sus equipos humanos tendrán dificultades para operar, y serán penalizadas por los consumidores.

En el caso europeo, los principales drivers en la adopción de la ESG han sido la Comunidad Europea y los inversores, pero de manera progresiva, todos los stakeholders serán igualmente influyentes sobre la actividad empresarial, aproximándose el poder de influencia de los trabajadores al de los accionistas o clientes.

El aspecto más positivo de contar con talento joven en los equipos humanos es que estas personas no tienen ningún reparo a la hora de verbalizar sugerencias para mejoras ESG en toda la cadena de valor empresarial (desde los suministros hasta la elaboración final y proceso de venta del producto).

Las empresas cotizadas no alineadas con las prácticas ESG ya se han visto penalizadas en su financiación (más cara) y por inversores, al no poder cuantificar el riesgo ESG en sus carteras.

En cuando a los consumidores, hoy por hoy el precio es la variable determinante en sus procesos de toma de decisión, pero los aspectos ESG van cobrando mayor protagonismo en su valoración de los artículos, por ejemplo, la descarbonización o los envases reciclables.

En este camino hacia la sociedad ESG, la digitalización cobrará mayor importancia al mejorar la huella medioambiental y social de los procesos. Y en esta epifanía habrá tres aspectos fundamentales a tener en cuenta desde el sector público y las empresas proveedoras de servicios digitales: accesibilidad (tener acceso a una red), presupuesto ajustado (para que los usuarios puedan permitirse pagar el acceso) y habilidades digitales (para optimizar el uso de los dispositivos).

Y en esta transición también se deberán rediseñar los hábitats urbanos y los estilos de vida, para fomentar la sostenibilidad mediante un desarrollo más equilibrado. Las grandes ciudades han sido los mayores epicentros en la reciente pandemia y las proyecciones demográficas son preocupantes. En 2050 las megacities concentrarán 6,7 billones de personas lo que supone el 68% de la población mundial (UNDESA 2019), generando grandes desafíos ecológicos para los gobiernos empresas y ciudadanos.  Los esfuerzos realizados recientemente a escala tecnológica para hacer frente a la pandemia deberán impulsar una recuperación económica sostenible que facilite trabajo, educación, salud y servicios financieros a distancia mitigando la huella ecológica.

Isabel Giménez,

Directora General de la Fundación de Estudios Brusátiles y Financieros

Boletin 327- septiembre 2022

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