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¿Genera valor su empresa?

El fin que debe alcanzar una empresa ha sido un concepto que ha ido variando a lo largo de tiempo. Hace unas décadas se pensaba que éste consistía en la maximización del beneficio, pero con el tiempo se ha puesto de manifiesto que el beneficio es, con frecuencia engañoso, ya que depende de criterios contables que en ocasiones no se corresponden adecuadamente con la gestión de la empresa y van destinados a facilitar información patrimonial más que económica. Esta variable resulta errónea a la hora de medir los cambios en el valor económico de las empresas, ya que:
– Se puede obtener aplicando métodos contables alternativos.
– No se tienen en cuenta las necesidades de inversión.
– Y además, no contempla el factor tiempo en el valor del dinero.
Desde hace algunos años, se da cada vez más importancia al concepto de “valor” y sobre todo, a partir de los años 80 comienzan a proliferar las teorías de “Creación de Valor”, vinculando la idea de creación de valor para el accionista con el fin que debe perseguir una empresa, y en el que debe fijarse a la hora de definir su estrategia futura. Para definir el concepto de “valor”, hay que tener en cuenta dos variables: un flujo financiero y una medida de variabilidad. Los flujos financieros que se deben maximizar son estimados y futuros, ya que la empresa vale lo que valen sus expectativas de generación de los mismos. Desde el punto de vista del accionista, la creación de valor se calcula como el valor económico de una inversión, descontando los flujos de caja previstos, utilizando como factor de descuento el coste de capital.
Hay que diferenciar entre varios conceptos a la hora de adentrarnos en este tema, sobre todo cuando hablamos de empresas cotizadas. Tenemos, por un lado, el concepto de capitalización de las acciones, valor para los accionistas y creación de valor para los mismos. En primer lugar, la capitalización de una empresa que cotiza en bolsa es el resultado de multiplicar el precio de una acción por el número de éstas, mientras que el concepto de “aumento de valor para los accionistas” se define como la diferencia entre la riqueza poseída entre dos ejercicios, incluyéndose otros aspectos al margen del aumento de capitalización de las acciones, como los dividendos pagados durante el ejercicio, desembolsos por ampliaciones de capital, amortización de acciones, etc. Por último una empresa crea valor para el accionista, cuando la rentabilidad obtenida supera la rentabilidad exigida a dicha inversión, definida como la suma de la rentabilidad obtenida en una inversión sin riesgo, más una prima de riesgo asociada a la empresa.

Existen una serie de parámetros relacionados con la creación de valor para el accionista y que intentan evaluar la calidad de la gestión como son: la rentabilidad económica (ROI), rentabilidad financiera (ROE), valor económico añadido (EVA), cash value added (CVA), market value added (MVA), etc.. No se pueden utilizar de forma aislada, y todos ellos tienen restricciones y limitaciones, luego debemos tomar con cautela los resultados obtenidos. La mejor forma de conocer si una empresa ha creado o generado valor durante un ejercicio sería, comparando su valor en ambos momentos del tiempo, utilizando para ello el método de los flujos de caja descontados, pero el futuro es incierto y resulta difícil estimar estos flujos, por lo que surgen estos indicadores para intentar dar respuesta a la cuestión que se nos plantea.

Pero a la hora de diseñar la planificación de futuro de una empresa y asociarla al concepto de creación de valor, hay que tener en cuenta diversos aspectos, hay que establecer de forma clara las estrategias que nos llevarán a alcanzar este objetivo. Por ello, hay que conocer muy bien la estructura de la empresa, observando aquellos centros de la misma, líneas de productos o zonas geográficas, que son generadores de valor y cuales no. Es importante formar a los empleados en el concepto de gestión basada en el valor y transmitirla a todos los niveles de la organización. Y debemos introducir medidas de control para observar y cuantificar los resultados de las líneas de actuación que se han emprendido, de modo que nos sirvan también como avisos de alerta en aquellos aspectos donde no se estén alcanzando los objetivos previstos.

La idea de creación valor para el accionista está alcanzado una dimensión tal, que incluso en diversos informes sobre el buen gobierno de las sociedades, se cita este concepto como objetivo del Consejo de Administración, y añade que mantener una gestión eficiente, transparente, y que tenga en consideración los intereses de todas las partes involucradas en la actividad de la empresa, incrementa el valor de la misma. El objetivo de nuestra entidad es potenciar la cultura financiera de nuestra Comunidad, y es por ello que a finales del próximo mes de Noviembre llevaremos a cabo un Seminario dedicado a la Creación de Valor, donde se analizarán todos los diferentes aspectos relacionados con este concepto.

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