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Industria 4.0

Uno de las primeras referencias macroeconómicas que se publican al inicio de cada mes es el PMI (Índice de Gestores de Compras), un indicador que muestra la dirección y alcance del ciclo económico basándose en información real. El último dato publicado para España, referido al PMI Manufacturero, lo sitúa en un valor 53,3, lo que implica ciclo expansivo (superior a 50).

El sector industrial nacional exporta el 30% de su producción (mayormente a la UE), suponiendo más de 1,9 millones de trabajadores (2014) y su valor añadido bruto representó el 15% del PIB  (2014). La Comunidad Valenciana ha sido la 2ª región más exportadora del estado entre enero y agosto de este año (11,5% del conjunto) principalmente automóviles, frutos y productos cerámicos; también es positivo el crecimiento que está teniendo la exportación de productos cosméticos y perfumería (tasa de crecimiento de 60%)

España, al igual que muchos países desarrollados, adolece de un proceso de desindustrialización en el que el peso de la industria en la economía ha disminuido un 5% durante el período 1995-2015 mientras que el sector servicios creció un 8% durante el mismo periodo. Tenemos un sector industrial diverso, exportador y con una productividad elevada que tiene por delante retos y oportunidades que deben verse apoyados por una política industrial adecuada para maximizar las ventajas de la Cuarta Revolución Industrial.

España debe impulsar el desarrollo de una industria productiva y de referencia internacional para lo que necesita estimular la demanda de bienes industriales con efecto multiplicador en la economía (la inversión en determinados productos requiere a su vez inversión en otras fases, reactivándose la producción de diversos bienes). Además, se debe incrementar la eficiencia y la orientación al mercado a través de I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación); para ello los estamentos públicos han de crear el ecosistema que impulse la innovación, el crecimiento y la creación de puestos de trabajo sin focalizar sólo en determinados sectores a expensas de otros; diseñar una línea de actuación e iniciativas a desarrollar en aquellos sectores cuyos resultados de I+D+i básica puedan ser transferidos a otros sectores y propiciar el avance tecnológico del conjunto económico y productivo.

Por otro lado, el tamaño de las empresas en el comercio internacional también es importante. Por ello, han de analizarse vías de colaboración, crecimiento y profesionalización de las PYMES españolas para que accedan con mayores garantías al mercado internacional, apoyadas por un entorno regulatorio y de negocios favorable. En nuestro país una empresa manufacturera con un plantilla media de 250 trabajadores tiene una productividad un 76% superior a la de una pequeña (de 10 a 49 empleados).

Por último hablar también de la inversión en formación del capital humano. La industria está cada vez más mecanizada o robotizada en aquellas tareas o fases más rutinarias y estandarizadas. Aunque sigue siendo necesaria la presencia de personas con las cualificaciones y habilidades necesarias para que se puedan mover en el nuevo entorno de la Industria 4.0 (sistemas ciber-físicos, industrias y productos inteligentes, internet of things and services (El internet de las cosas), hiperconectividad y big data entre otros).  Para alcanzar este objetivo la colaboración entre empresas y centros I+D+i (universidades, institutos tecnológicos, organismos…) toma un papel relevante. España Industria 4.0. 

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