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La Bolsa no es un juego de niños

¿Qué está pasando con la Bolsa?, ¿Por qué los bancos se resisten a dar créditos? ¿En qué medida afecta lo que ocurre en EEUU a mi economía? Preguntas como ésta están saltando en la mente de miles de ciudadanos desde hace unos meses. Junto a estas cuestiones, aparecen términos que hasta el momento mucha gente no había escuchado o simplemente no les había prestado atención. Una de estas palabras es la ahora popular y archirepetida “crisis ninja”, siglas traducidas del inglés de ‘no income, no job, no assets’, (personas sin ingresos, ni trabajo ni propiedades). Este acrónimo, que ha hecho famoso a los 75 años a Leopoldo Abadía, antiguo profesor del IESE, había pasado inadvertido hasta el momento.

Una realidad que demuestra la necesidad de potenciar la cultura financiera como un conocimiento necesario para la actividad diaria. No solo en momentos puntuales como el actual, sino a lo largo de toda la vida. Y cuanto antes se empiece mejor. Como ejemplo de precocidad en estas enseñanzas destaca una medida tomada por el Banco Sabadell, que ha ofrecido a los clientes la posibilidad de que sus hijos o nietos menores de 14 años den sus primeros pasos en el Mercado de Valores, esto es, convertirse en ‘accionista junior’ de la entidad bancaria. La iniciativa es una forma de enseñar a los pequeños de la casa el funcionamiento de la Bolsa, mostrarles que las acciones fluctúan, suben y bajan. Además, la iniciativa cuenta con la ventaja de ser un recurso para dejar unos ahorros a los descendientes, ya que según las estadísticas, la renta variable a muy largo plazo (más de 10 años) es mucho más fructífera que otros tipos de productos financieros o activos (fondos de inversión, depósitos bancarios, deuda pública, etc.).

Pero más allá de adentrarse en la Bolsa a tan corta edad, otra alternativa es la de aprender su funcionamiento jugando. Aquello de: ‘la letra con sangre entra’, en este caso los números, valores y divisas, quedó para la historia. Con unos pocos años más, y sin perder la juventud y la facilidad de asimilación de conceptos y materias nuevas, se puede participar en concursos de Bolsa, donde, sin temor a perder o ganar dinero, puedes introducirte en el mundo del parqué. La Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF) ha realizado uno de estos certámenes para estudiantes de la Facultad de Economía de la Universidad de Valencia.

Los participantes en este último concurso de bolsa organizado por la Fundación debían escoger una cartera de cinco valores y conseguir con ellos la mayor rentabilidad posible durante una semana concreta de negociación. A pequeña escala, los estudiantes podían experimentar cómo se siente un broker, al tiempo que ponían en práctica lo aprendido en un Seminario de Introducción a Bolsa.

El juego y la diversión vacía de contenido, no obstante, no son suficientes para saber interpretar los gráficos y cotizaciones. Así, el aliciente de entretenimiento y competición se completa con premios en formación, como un curso de ‘Análisis Técnico’ o la entrega del ‘Glosario de Términos Bursátiles y Financieros’ de la FEBF, que serán entregados el próximo 11 de febrero en la Bolsa de Valencia.

Por otro lado, con el mismo objetivo de potenciar la cultura financiera y bursátil, y acercarla a los más jóvenes -quienes no hay que olvidar serán los protagonistas del Mercado en un futuro-, otras entidades, como la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) promueven el ‘Juego de la Bolsa’, destinado a estudiantes de Secundaria de 14 a 21 años.

Para aquellos que quieren profundizar, existe también otro certamen en el que durante prácticamente cuatro meses se puede operar de forma ficticia y en tiempo real en el Mercado Continuo a través de un software. Los participantes de este concurso, alumnos del Master Bursátil y Financiero de la FEBF, operan en tiempo real, a través de una plataforma de acceso directo al mercado facilitada por Gaesco GVC Gestión. Otra forma de operar para afianzar los conocimientos e incorporarse al mundo laboral.

Más allá de estos juegos, útiles para despertar el interés en la Bolsa e ir preparándose, es necesaria también una formación especializada que contribuya a elevar la cultura financiera y bursátil de los ciudadanos. La Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros lleva dedicándose a esta labor desde 1990, un trabajo del que han sido partícipes más de 15.000 alumnos.

Es más, mientras ahora proliferan multitud de publicaciones tratando de explicar la coyuntura actual, desde la Fundación se lleva años editando libros didácticos que pretenden fomentar la cultura financiera y bursátil. Así, son de gran utilidad ‘Empresa familiar y bolsa’, ‘Recomendaciones para el buen gobierno de las empresas familiares’ y el ‘Glosario de términos bursátiles y financieros’. Próximamente también saldrá a la luz un Diccionario de Términos Bursátiles en inglés, que incluye toda la terminología de la crisis subprime.

Los artículos divulgativos, también contribuyen al entendimiento e interpretación de la situación económica. Así, el cóctel de actividades formativas, textos interpretativos de los expertos y, el ‘juego’, entendido como herramienta didáctica para atraer la atención del ciudadano, configuran los ingredientes que hay que potenciar para, desde un enfoque multidisciplinar, lograr elevar la cultura financiera y bursátil de la ciudadanía. Solo así, se conseguirá que términos como hipotecas subprime, falling angels o flight to quality, sean asimilados por el público y no les caigan de repente como un jarro de agua fría, como ocurrió con la llegada de la crisis. De este modo, se ganará en recursos intelectuales y, en consecuencia, en competitividad para poder reaccionar más rápidamente ante un entorno desfavorable.

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