Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

La Espiral del «Carry Trade»

La Espiral del carry trade

Euro, Dólar, Yen…Las Divisas son utilizadas a diario en todos los mercados internacionales, este intercambio en el que entran en juego dos monedas distintas lleva asociado una tasa de interés. Este interés, que viene determinado por las tasas de mercado, fluctúa día a día con el movimiento de los precios de dichas monedas.

Entre todo este ajetreo cambiario alguien ve la posibilidad de “ganar dinero”, decide endeudarse en una divisa cuyos tipos de interés son bajos e invierte el efectivo del crédito en activos de alta rentabilidad denominados en otras divisas. Habitualmente, este tipo de inversiones se llevan a cabo en países ya industrializados, debido al menor riesgo cambiario que ofrecen sus monedas, aunque últimamente, existe una creciente pero moderada tendencia a realizar este tipo de inversiones en algunos países emergentes.

A los operadores que toman una posición en un par (Dólar/Yen) exclusivamente para obtener una ganancia, se les conoce como “Carry Traders”. Los Carry Traders son inversionistas pacientes, que operan a largo plazo, su beneficio lo obtienen día tras día por el diferencial del tipo de interés, es decir, cuanto mayor sea la diferencia entre los tipos de cada divisa, la ganancia será mayor. Lo que hacen estos inversores es financiarse mediante la divisa con la tasa de interés más baja, como por ejemplo el Yen o el Franco suizo, y comprar la que tiene el tipo de interés más alto, como el Dólar o el Euro…

Mientras la realidad no se desvíe del camino trazado por las previsiones no hay problema, pero, ¿qué ocurre cuando aparece el factor sorpresa?, ¿Y si al Banco Central del país con los tipos de interés bajos se le ocurre subirlos?.

Ésto es precisamente lo que ocurrió a finales de Febrero, el Banco de Japón decidió que debía elevar las tasas de interés con la intención de poner fin a la especulación con el Yen. La consecuencia directa fue la entrada en una espiral donde la caída de la bolsa de Shanghai, el recorte de las bolsas estadounidenses y posteriormente el contagio a las bolsas europeas, consiguieron arrastrar al resto de productos financieros.

En este contexto el apetito por el riesgo disminuyó, el índice Vix, conocido como el indicador del miedo de Wall Street, repuntó en dichas fechas un 25%. “Los que invierten desinvierten”, los inversores se dejaron llevar por este miedo y comenzaron el retroceso de las operaciones de carry trade con el Yen. Los carry traders tomaron ganancias saliendo de la operación que en consecuencia condujo a una caída estrepitosa. Este hecho volatilizó la divisa nipona, la que repuntó en un 1% frente al dólar, concretamente a 177 yenes por dólar, arrastrando así a otros inversores a deshacer también sus posiciones.

Esta reacción es lo que normalmente ocurre cuando el “carry trade” sufre una crisis, la moneda de financiación se aprecia, al devolverse los créditos originales, y sin embargo el precio de los activos cae. Si por el contrario se encuentra en pleno auge, la moneda con la que se financian se deprecia dando paso a la subida del precio de los activos.

A pesar de la preocupación existente, ésto no es un suceso aislado, forma parte de los ajustes normales que ocurren en los mercados. Ya sucedió algo parecido en 1998, cuando una ola de posiciones conservadoras, acompañada de otros factores influyentes, provocó un “pinchazo” en el carry trade, lo que sobrevaloró el Yen hasta un 15% por encima del Dólar.

“El peligro de un hecho similar es hoy, no obstante, menor”, según explicaron expertos del Fondo Monetario Internacional. Esto es así debido a que hoy los carry trade involucran más cruces de divisas, a diferencia de 1998, cuando las operaciones se concentraban en el par Dólar-Yen.

El carry trade ha llegado a todos los instrumentos imaginables, acrecentando así el temor y la incertidumbre, el carry trade del Yen tiene problemas y eso no es lo peor, ha creado una espiral en la que un sinfín de productos financieros ya se están viendo afectados. Los analistas evalúan la posibilidad de que definitivamente desaparezca el carry trade, pero no es la opción más apoyada. Simplemente ven la volatilidad del tipo de cambio del Yen como un toque de atención de los peligros existentes. Apelan a la cautela y la sensatez en el manejo de nuestros activos financieros y apuestan por los productos de cobertura como opción alternativa en momentos de incertidumbre.

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email