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Las cajas que querían ser bancos

Muchos son ya los meses que las Cajas de Ahorros están en el punto de mira y muchos los motivos que les han llevado hasta allí. La excesiva exposición al sector inmobiliario, los exigentes requisitos del Banco de España en materia de riesgo, los test de estrés, continuas fusiones, alianzas o SIP, todo ello con el afán de recuperar la confianza de los mercados, la solidez de nuestra economía y conseguir un sistema financiero sólido y solvente, y que, además, esté preparado para situaciones de crisis futuras.

Durante la última semana, varias han sido las Cajas a través de sus SIP que anunciaron sus intenciones de convertirse en Bancos y salir a cotizar al mercado bursátil. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué ahora todas las Cajas quieren ser Bancos? ¿Es un nuevo paso en ese proceso de recuperación/reconversión?

Son muchas las dificultades que está atravesando el sector financiero. Los estrictos requisitos impuestos por Basilea III en materia de solvencia y liquidez, están dificultando una pronta recuperación. La exigencia del 8% – 10% en el porcentaje de core capital que se les está exigiendo es demasiado alto para tan poco plazo, (concretamente, deben cumplirla para otoño). Las opciones consisten básicamente en conseguir capital efectivo para recapitalizar las cajas y reforzar así sus reservas. El problema viene cuando hay que conseguir los fondos, y ponerse en la piel de cualquier empresa y agudizar el ingenio para obtener financiación y cubrir sus coeficientes.

Ante esta situación, ¿qué opciones tienen? Algunas de las alternativas existentes podrían ser: buscar un inversor privado, vender parte de sus participaciones industriales, desinvertir en activos o negocios no estratégicos o acudir al mercado bursátil en busca de fondos.

Parece ser que esta última opción es la más popular entre las Cajas. Por su forma jurídica, estas Entidades Financieras no pueden salir a cotizar; la fórmula por ello, consiste en convertirse en Banco y obtener financiación en el mercado lanzando una Oferta Pública de Venta –OPV-, es decir, buscar inversores que contribuyan a la creación de un proyecto nuevo. Las Cajas deberían poner en circulación el 25% de su capital, aunque ya existen anuncios de algunas entidades en las que se podría colocar hasta el 40%.

El pistoletazo de salida lo ha dado La Caixa, que anunció la pasada semana a la CNMV que su holding Critería iba a tomar el control del negocio bancario traspasándolo desde su Caja de Ahorros, y convirtiendo así a la mítica entidad catalana en un Banco, que se llamará CaixaBank.

Esta opción la podemos considerar como válida, siempre y cuando sea posible su instrumentación, ya que este tipo de operaciones requieren un proceso complejo y un timing, y en el caso de las Cajas el tiempo corre en su contra, “inicialmente” tienen hasta después del verano para conseguirlo.

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