Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Los ángenes no tienen sexo

Corría la década de los años 20 y ni los espectáculos de Broadway se libraban del pesimismo general de la posguerra. Los productores apenas conseguían poner en marcha sus funciones por falta de financiación. Muchas buenas obras nunca llegaron a estrenarse. Otras tuvieron más suerte, se les apareció alguien, que con su propio patrimonio, las financió. Los llamaron “Angels”, Business Angels.

Un desconocido Henry Ford por aquel entonces también fue tocado por cinco ángeles. Gracias al capital que éstos aportaron fue capaz de desarrollar su negocio. Cada uno de estos ángeles invirtió 40.000 dólares y en los siguientes 16 años el negocio reportaba unas ganancias de más de 145 millones.

Los business angels, angeles de los negocios, son inversores particulares que arriesgan su propio patrimonio en negocios con expectativas de crecimiento. Estos inversores son capital riesgo informal, con muchos adeptos en la economía norteamericana y cada vez más en la europea.

Los business angels no sólo actúan como instrumento financiador, si no que también cuidan, orientan y aconsejan a sus emprendedores en los primeros pasos. Los ángeles proveen a sus emprendedores de recursos y de su propia experiencia y saber hacer en el negocio para que puedan triunfar en el sector. Suelen invertir entre 25.000 y 150.000 dólares, el retorno de lo que invierten depende de lo acordado entre el ángel y el emprendedor.

El perfil de un business angel es un empresario, de entre 35 y 65 años, con experiencia como emprendedor, con un negocio propio y de éxito. Colabora con un negocio joven, no sólo para obtener rentabilidad, si no también satisfacción personal. Apuestan por negocios de sectores que conocen profundamente y que se encuentren cerca, o en las mismas comunidades donde residen.

A pesar de que todos los ángeles comparten unas características comunes, pueden ser clasificados en diferentes grupos:
 Virgin angel. Buscan hacer su primera inversión, pretenden obtener una rentabilidad mayor a la del mercado.
 Latent angel. Gran disposición de fondos. Veteranos en el tema.
 Wealth maximising angel. Gran disposición de recursos, buscan alta rentabilidad.
 Entrepeneur angel. Gran disposición de recursos y experiencia. Busca rentabilidad y satisfacción profesional.
 Income seeking angel. Moderadas inversiones.
 Corporate angel. Son compañías o directores de empresas.

Cualquier tipo de ángel colabora especialmente en la etapa de creación-crecimiento del negocio. Posteriormente, es interesante complementar los recursos del ángel con los de empresas de capital riesgo formal o entidades bancarias. En las primeras etapas de vida del negocio, es cuando el ángel actúa especialmente, luchando por crear un negocio atractivo para que, en fases más avanzadas de su ciclo de vida, empresas de capital riesgo inviertan en él grandes recursos.

Desde el día en que alguien decide convertirse en ángel de una empresa, formará parte de ella. Le dedicará esfuerzo, tiempo y dinero. Y la empresa le rendirá cuentas, resultados y futuro. El compromiso que adquiere el ángel con la empresa, y ésta con el ángel es irrompible. Es un matrimonio sin divorcio posible. La bancarrota es la única que los podrá separar.

Un joven emprendedor que busca financiación para su negocio y no la encuentra por parte de entidades bancarias ni compañías de capital riesgo, deseará encontrar un ángel que le de alas para poner en marcha su negocio. Ahora bien, antes de unirse, ángel y emprendedor deben tener claro que entienden y ven el negocio de la misma forma, y que tienen unas estrategias y objetivos comunes, y financieramente avanzan en la misma dirección. La buena elección de un compañero de viaje es decisiva. Una mala elección provocará conflictos, inconformismos, decepciones, y puede llevar al fracaso del proyecto.

Muchos espectáculos de Broadway pudieron estrenarse gracias a los ángeles de la época. Si usted es uno de esos empresarios con un negocio genial, pero sin financiación para llevarlo a cabo por parte de compañías de capital riesgo o entidades financieras, busque bien, y encuentre a su ángel. Si tiene la misma suerte que aquellos productores americanos, su ángel le financiará, asesorará y hasta guiará en los primeros pasos. Utilice bien sus alas, su negocio ya está listo para volar.

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email