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Los Otros

Si en algo se caracteriza la sociedad actual en la que vivimos, es por una palabra “Cambio”, ¿o deberíamos llamarle “estado”? Actualmente, la mejor empresa no es la que produce más, la que vende más, o la que tiene la nave más grande, sino aquella que tiene la capacidad de adaptarse con mas agilidad a los cambios que se producen en el mercado. Al igual que ocurre con las empresas, a las personas también nos ha tocado ser algo camaleónicos en muchos aspectos, tanto profesionales como personales, para vivir en esta sociedad cambiante, y sólo aquellos que son capaces de adaptarse e incluso adelantarse al entono, Sobreviviran.

Desde sus inicios, las empresas han sido capaces de valorar, o dicho de otro modo, convertir en dinero cualquier activo que formara parte de su patrimonio, sin embargo desde hace ya una década, han surgido cada vez mas “otros” elementos dentro de la empresa que son difíciles de medir. Estamos hablando de los llamados “Intangibles”. Esta palabra tiene varias acepciones, podemos pensar en ella sin relacionarla con la empresa, y probablemente la definiéramos como algo que no se puede tocar, ver ni medir.

No seamos “intangibles” y concretemos que, los activos intangibles son aquellos activos inmateriales recogidos en la contabilidad que pueden ser amortizados y cuya vida útil normalmente excede de un año, por ejemplo: licencias, patentes, fondo de comercio, derechos de traspaso, investigación y desarrollo, aplicaciones informáticas, etc.

Estos activos son parte importante del patrimonio de la empresa y configuran, por tanto, una parte considerable del valor de mercado de la misma. A raíz de todo el proceso de cambio al que estamos sometidos, ha surgido la necesidad de cuantificar estos activos y adaptar el proceso contable, con el fin de darles más relevancia, ya que constituyen un valor añadido, tanto en la gestión como la creación de valor para la empresa.

Las nuevas Normas Internacionales de Contabilidad, conocidas como NIC o IAS, han dedicado concretamente la Norma 38 (IAS 38) a este tipo de activos, en la que impulsan la valoración a través del criterio del ”valor razonable”, donde se pretende ser más realista a la hora de poder asignarles un importe económico adecuado.

Sin embargo, existen también otros activos que pueden, o no, ser contemplados en contabilidad, que a pesar de ser difíciles de identificar y valorar, como el caso anterior, están ahí, y hay que tenerlos en cuenta a la hora de poder hacer una valoración global y objetiva de mi propio negocio, son “Los Otros Intangibles”: el Capital Humano, la Marca, la Satisfacción del Cliente, la Cultura Empresarial, etc.

Y es aquí, donde está el caballo de batalla, es decir cómo las empresas van a ser capaces de valorar estos activos y utilizarlos como herramienta para mejorar la eficiencia y la competitividad. Ya que, hoy por hoy, y teniendo en cuenta en la sociedad cambiante en la que estamos inmersos, probablemente se conviertan en nuestra principal ventaja competitiva.

Los Otros activos intangibles son los que nos darán la clave y la capacidad de poder anticiparnos a los cambios, a la hora de competir en un mercado feroz como en el que nos encontramos, como esta ocurriendo en China. Se ha convertido en el país con la tasa de crecimiento más alta del mundo, y es capaz de fabricar, distribuir y vender a precios y tiempos record, siendo capaz, al mismo tiempo, de copiar cualquier producto mundial en la mitad de tiempo y a un tercio del coste.

¿Que podemos hacer ante esta situación? El valor de las organizaciones ya no reside en los activos tangibles, sino en los intangibles, en el know how, en la marca, en la satisfacción del cliente, etc. Esto es lo difícil de copiar, el DNI de la empresa, lo que ofrece un valor añadido y genera plusvalías en la empresa.

Es necesario, por tanto, una metodología para poder valorar estos intangibles. Usando unas herramientas y modelos que los analicen y evalúen a partir de criterios objetivos. Para que realmente sean una herramienta útil en la gestión de nuestra empresa. Por supuesto estos parámetros deben ser definidos por profesionales independientes que sean capaces de valorar estos activos tan importantes para la empresa.

En octubre de 2004, nació en España, un nuevo foro que pretende ayudar a los empresarios en su ardua tarea, el Instituto de Análisis de Intangibles (formado por diversas entidades financieras, empresas y consultores), tiene por objeto desarrollar la investigación necesaria para lograr la normalización de la evaluación, medición y certificación de los aspectos difíciles de cuantificar.

Lo que es innegable es el importante consenso respecto a la creciente importancia de los intangibles en general, y de los otros intangibles en particular que pueden llegar a ser la ventaja competitiva necesaria, para que las empresas puedan crecer y competir en este entorno de adversidad, cada vez mas globalizado y competitivo.

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