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Un gas llamado CO2

Nacen nuevas compañías para actuar como intermediarios en la bolsa de CO2
En el tercer capítulo de los nuevos negocios del cambio climático, EXPANSIÓN analiza las oportunidades surgidas para los profesionales del sector financiero gracias al comercio con gases de efecto invernadero.

Tendrá un funcionamiento sencillo si las reglas del juego están claras. Un comprador y un vendedor se verán involucrados en una transacción de emisiones contaminantes, a un precio de la tonelada de dióxido de carbono (CO2) fijado en un mercado libre por las leyes de la oferta y la demanda. Este mercado de gases de efecto invernadero, que se pondrá en marcha en 2005, es uno de los mecanismos para cumplir el Protocolo de Kioto, el acuerdo internacional de lucha contra el cambio climático.
Compraventa de gases
La bolsa de contaminación tendrá escala europea y en ella participarán las empresas de toda la UE con instalaciones industriales afectadas por el comercio de emisiones. Comprarán y venderán CO2 para ajustarse a los niveles contaminantes que el Gobierno les asigne. En España, mañana acaba el plazo para que las empresas formulen sus peticiones de derechos.
Las dificultades con que este nuevo parqué se encontrará y sus condiciones serán las mismas que las de cualquier otra bolsa: necesitará la misma transparencia y liquidez.
Javier Tordable, director general de SendeCO2 (empresa que ofrece un sistema electrónico para el mercado de emisiones), considera que “es necesario que ese comercio se fomente a través de la creación de un pool de liquidez lo suficientemente accesible y relevante para que todas las empresas puedan acceder de forma igualitaria, cuando necesiten comprar o vender derechos de emisión”.
Y, como en todo mercado, habrá un registro para liquidar las operaciones, que probablemente será Iberclear, el actual sistema de liquidación de operaciones de renta fija y variable. También habrá una autoridad o administrador central europeo, que velará por el funcionamiento de la bolsa de contaminación en toda la Unión Europea. Y, por último, aparecerán brokers de la contaminación, que actuarán como intermediarios en la compraventa de derechos de CO2 y autoridades de supervisión.
Hoy ya existen brokers de emisiones de gases de efecto invernadero. Uno de ellos es CO2e, con sede en Londres. Su actividad se centra, por ejemplo, en intermediar en la obtención de créditos de emisiones para las empresas, a través de los denominados mecanismos de desarrollo limpio, que permiten a las empresas contabilizarse recortes de emisiones obtenidos en Latinoamérica o Europa del Este.
Para el consejero delegado de CO2e, Steve Drummond, España “es un mercado muy interesante, donde ya tenemos un acuerdo estratégico con CO2 Spain”. Para ello, CO2e contará con su experiencia en los mercados informales de contaminación, que ya existen en Londres y Chicago. También un mercado europeo experimental, en el que la tonelada de CO2 cotiza a unos 9,7 euros, frente a los 4,4 de Londres.
Plataformas
También aparecerán empresas que actuarán como plataformas electrónicas para casar ofertas de compra y venta de derechos. Una de ellas es la española SendeCO2. “Nosotros sólo gestionamos un lugar electrónico para que las empresas o los brokers negocien”, señala Tordable.
Compañías como SendeCO2 gestionarán la plataforma para que empresas o brokers formulen sus órdenes de compraventa de CO2 a unos precios firmes. Después, el registro (Iberclear, en principio) liquidará estas órdenes. En Chicago, existe alguna compañía similar a la española como European Climate Exchange, en Holanda; Chicago Climate Exchange, y en Londres, Internacional Petroleum Exchange.
Para todos estos actores, el problema es que quedan muchas incógnitas por despejar, ya que Bruselas aún no ha definido todas las reglas del juego de la bolsa de CO2.

Guía para comprar dióxido de carbono

La nueva bolsa. Un mercado de emisiones contaminantes se pondrá en marcha en la Unión Europea el 1 de enero de 2005.
Los participantes. Las empresas afectadas por el comercio de emisiones: eléctricas, papeleras, refinerías, cerámicas, siderúrgicas y cementeras. Las industrias recibirán unos derechos de emisiones de dióxido de carbono (CO2), a través del Plan Nacional de Asignación, cuyo reparto individual se espera para mediados de noviembre.
Las transacciones. Si las emisiones de una empresa superan esta asignación, deberá abordar un cambio tecnológico para reducir su contaminación o ir al mercado a comprar derechos a empresas a las que les sobren, si les resulta más barato.
El activo. Lo que se comprará y venderá entre las empresas serán derechos a emitir CO2.
El precio. Las transacciones se realizarán según lo que cueste la tonelada de CO2 en el mercado organizado que existirá en la UE. El gabinete dirigido por Cristina Narbona prevé precios de entre 5 y 10 euros la tonelada de CO2.
El registro. El Gobierno español prepara contrarreloj la creación de un registro nacional de emisiones, que canalizará las órdenes de compraventa de derechos. Para participar en el parqué de CO2, las instalaciones deberán ser titulares de una cuenta en este registro. Para ello, deben solicitar antes de mañana una autorización de emisiones (ante su autonomía) y una petición de derechos (ante el Ministerio de Medio Ambiente).
El liquidador. Será el gestor del registro. Probablemente será Iberclear, que es el actual sistema de registro de las operaciones de renta fija y variable que identifica a los compradores y vendedores y que las liquida y compensa. No obstante, el Ejecutivo baraja otras opciones como el sistema del Colegio de Registradores..

SendeCO2 y CO2e, intermediarios del cambio climático

Los primeros brokers e intermediarios hijos de Kioto ya han empezado a asomarse al mercado español. Uno de ellos es SendeCO2. El proyecto puesto en marcha hace menos de un mes por Javier Tordable con un equipo de seis informáticos y brokers, pretende convertirse en un sistema electrónico de negociación de emisiones al que las industrias podrán acceder a través de Internet a partir del 1 de enero de 2005. “Somos una plataforma electrónica, no un bróker ni un intermediario”, explica Tordable.
A SendeCO2 aporta su experiencia en renta fija y variable. Tordable fue directivo de la bolsa alemana y del mercado de derivados germano-suizo Eurex y, en los últimos tres años, consejero delegado del mercado de deuda pública MTS España. ¿Dónde está el negocio para SendeCO2? Las empresas que le contraten pagarán una cuota de miembro anual y una comisión por transacción. Estas cuotas “aún están por determinar”, aclara Tordable. “La cuota anual será totalmente recuperable en función de un volumen mínimo de negociación”. El director general de SendeCO2 prevé “un volumen anual de negociación de un tercio del total asignado para España, unas 50 millones de toneladas de CO2”. El objetivo es “alcanzar el 60% del total de la negociación secundaria de derechos de emisiones”.
El otro 40% se canalizará a través de las propias empresas y la operativa a través de brokers. Entre estos brokers, CO2e participará en España de la mano de la consultora CO2 Spain, con quien tiene un acuerdo. CO2e fue creada en 2000 por un grupo de expertos en energía y cambio climático. Su principal accionista es Cantor Fitzgerald, broker de renta fija, que hasta 2001 tenía su sede en la torre norte del World Trade Center de Nueva York. En los atentados del 11-S, Carlton Bartels, fundador y máximo ejecutivo de CO2e, falleció, junto con los directores de tecnología y operaciones. La sede de CO2e se trasladó entonces a Londres. Actualmente, actúa como intermediario en mercados informales de emisiones y en proyectos limpios.

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