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Un viaje seguro

Cuando una persona compra una vivienda y la financia mediante una hipoteca lleva aparejada la contratación de un seguro del hogar, cuyo alcance mínimo debe ser el continente. Esto es así por imposición legislativa incluida en la Ley Hipotecaria.

También está la obligación de contratar un seguro para los vehículos a motor, donde existe también un mínimo que es el seguro obligatorio a terceros. Ya que de lo contrario, se estaría cometiendo un delito.

Pero, ¿qué pasa cuando viajamos? Si seguimos el recorrido necesario para contratar y disfrutar de un viaje podemos comprobar que existen seguros para tener garantizadas las posibles pérdidas e inconvenientes que pudieran surgir durante el mismo.

Entramos en cualquier agencia de viaje o buscador web de vacaciones y cuando ya se tiene elegido el pack siempre aparece la opción de contratar un seguro de cancelación. No suele ser caro, teniendo en cuenta el importe total del billete y la cantidad de posibles asuntos ineludibles que pueden anular las vacaciones. Una vez realizado este paso se nos plantea la posibilidad de contratar un seguro por pérdida de equipaje, ¿se imagina llegar al destino de vacaciones a kilómetros de casa y no tener más que lo puesto? No se preocupe, esto tiene solución. Según datos de la Asociación Europea de Aerolíneas (AEA) en el invierno de 2009 se extraviaron 13 maletas por cada 1.000 pasajeros en Europa, y es que cada día se pierden en el mundo 90.000 equipajes, 10.000 en Europa.

Una vez en el lugar elegido, pueden ocurrir determinados hechos que supondrían un importante quebradero de cabeza. Un ejemplo sería los contratiempos sanitarios, desde los diferentes organismos nacionales e internacionales siempre se recomienda realizar las vacunaciones pertinentes, y aún así ¿quién le asegura que no sufra una torcedura de pie, una intolerancia alimentaria u otros imprevistos de mayor embergadura? En esta ocasión, tiene dos opciones: estar seguro de que su tarjeta de crédito tiene un límite holgado para pagar tratamientos, o contratar un seguro de asistencia sanitaria internacional, que le permitirá estar tranquilo y cubierto ante posibles enfermedades sobrevenidas.

Por otro lado, más de 9 millones de personas al año se convierten en víctimas de robos de tarjetas de crédito. También se puede realizar un seguro que cubra este posible percance. La mayoría de las tarjetas en España llevan aparejados un seguro que cubre el robo en el momento de extraer dinero de los cajeros automáticos, pero habría que estudiar con la entidad financiera qué ocurre en caso de viaje internacional. La mayoría de las tarjetas llevan aparejado un seguro de accidentes sobre los viajes que han sido adquiridos utilizando dicho medio de pago. En caso contrario sería interesante en función del tipo de viaje (safari, aventura, deportes de riesgo, etc) realizar la contratación de un seguro de accidentes adicional. Existe otro tipo de seguros que se deberían analizar como el de repatriación.

Evidentemente la contratación de los seguros puede hacer muchos más caro el viaje de nuestros sueños, pero también sabremos que se disfrutará con total tranquilidad porque nada se ha dejado al azar. Recordemos que un seguro es el pago que realizamos para garantizar la tranqulidad de no ver nuestro plan trastocado. Feliz verano y feliz viaje.

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